EL NACIONAL - Sábado 17 de Octubre de 2009
 

Nación

DERECHOS El organismo hemisférico reconoce que existen violaciones a las garantías judiciales

CIDH estudia primer caso de persecución política en el país Raúl Díaz Peña fue detenido en 2003 por el caso de las explosiones en las sedes diplomáticas de Colombia y España. Paga condena en la Disip


VANESSA GÓMEZ QUIROZ
vgomez@el-nacional.com


La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos estudia la primera denuncia interpuesta por uno de los considerados presos políticos del país, Raúl Díaz Peña, detenido en la Disip desde hace casi 7 años por el caso de las explosiones en las sedes diplomáticas de España y Colombia.

El organismo hemisférico admitió la demanda de Díaz Peña en marzo pasado y hace pocas semanas se hizo pública la petición de la acusación contra el Estado venezolano.

Díaz Peña está en la lista de los casi 40 presos políticos del país y es la primera vez que la comisión interamericana admite estudiar el caso por los señalamientos contra Venezuela por presuntas violaciones a su derecho a la integridad personal, su libertad, las garantías judiciales y la protección judicial.

Además, en el informe de admisibilidad número 23-09, la CIDH expresa que se presume que el estado violó "el derecho a la presunción de inocencia establecido en el artículo 8.2 de la Convención Americana".

La afirmación del organismo hemisférico se debe a que todas las peticiones de revisión de la medida privativa de libertad en su contra fueron rechazadas por todos los tribunales ordinarios y superiores bajo el argumento de la presunción de fuga.

Así pues la CIDH respondió al Estado que "encuentra que en el presente caso las alegaciones del peticionario relativas a la presunción de fuga podrían caracterizar la violación del deber establecido en el artículo 2 en conexión con el artículo 8.2 de la Convención Americana", lo que se refiere a la ya mencionada presunción de inocencia.

Resumen. El caso de Díaz Peña es el mismo de Felipe Rodríguez "el Cuervo" y tiene que ver con las explosiones en la embajada de España y el consulado de Colombia en 2003.

En 2008 fue condenado a nueve y cuatro meses de prisión por lo que paga su sentencia en la Disip.

Díaz Peña, de 34 años de edad, ha denunciado dentro y fuera del país que en el momento en que fue privado de libertad en 2003, así como posterior a su detención, ha sido torturado por los órganos de seguridad del Estado y además se le ha denegado la atención médica necesaria.

Para el coordinador de la organización no gubernamental Una Ventana a la Libertad, Carlos Nieto Palma, la admisión del caso de Díaz Peña es relevante no sólo porque es el primero de persecución política que efectivamente es investigado por la CIDH en Venezuela, sino también porque es un precedente para el resto de las denuncias que esperan ser admitidas.

"Es un avance que se haya tomado en cuenta este caso y que se reconozca todo lo que se dice porque se presume que van a admitir todos los casos de los presos políticos que están presentando denuncias ante la CIDH. La Comisión reconoce que hay denegación de justicia, que hay torturas, que hay violaciones al derecho en el país", dijo Nieto Palma.

Al ser consultado sobre la preponderancia que pudiera darle el Estado a esta investigación por persecución política, el activista pro derechos humanos afirmó que es poco probable que sean reconocidas las fallas.

"El Estado tiene en el tema de los derechos humanos una doble careta; dicen que no le hacen caso a la CIDH, pero asisten a las audiencias, contestan recursos y dicen cosas espantosas pero las dicen. ¿Si no creen en el Sistema Interamericano para qué van? Es un discurso que yo no entiendo", dijo.

Lista de Praga. Nieto Palma también se refirió a la "Lista de Praga" que firmaron varias personalidades internacionales y defensores de derechos humanos en Checoslovaquia a favor de 37 presos políticos venezolanos.

Expresó que es positivo que en el mundo
se sepa lo que ocurre en el país. "Es una manifestación rescatable, se reconoce que en Vezuela hay violaciones a los derechos humanos; eso es importante, independientemente de que no tenga mayores repercusiones.