Enero 14, 2009
El increíble caso del periodista venezolano, hoy preso político, José Rafael Ramírez, con 55 años, de los cuales 33 lleva en el ejercicio profesional, detenido el 12 de junio de 2007 por el supuesto delito de extorsión, silencia en esta forma, las denuncias de graves violaciones del Poder Judicial por causas políticas, la corrupción de algunos que ejercen la justicia venezolana y de otros altos funcionarios del gobierno chavista.
Tal vez era mejor ponerle una trampa al "gordo" Ramírez, encarcelándolo, silenciándolo, en vez de hacerlo desaparecer como una victima más del hampa común.
el periodista J.R.Ramírez, autor de la columna "Polémica Jurídica", que se publica en unos 15 diarios del país, además de Noticiero Digital y Venezuela Analítica, es un asiduo denunciante de gran cantidad de irregularidades registradas en el Poder Judicial, ha escrito en contra de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, principalmente de Luisa Estela Morales Lamuño, Francisco Carrasquero, Eladio Aponte Aponte, Omar Mora Díaz; también del entonces Fiscal Isaías Rodríguez, de la propia Luisa Ortega Díaz, hoy Fiscal General, así contra una gran cantidad de jueces que han incurrido en corrupción, por ello, la única razón de la conducta de estos funcionarios, es la de un ensañamiento grotesco en contra del periodista
VAF: ¿En cuales circunstancias cae usted preso?
--Mediante una trampa montada por uno de los nuevos ricos que ha formado Hugo Chávez, quién me montó una trampa con unos policías corruptos y me tomaron prisionero alegando que yo extorsionaba al poderoso magnate que aquí llaman "boliburgués" (burguesía bolivariana). Horas después que me tomaron prisionero el ministro del interior ofreció una rueda de prensa en la DISIP para no solo acusarme de "periodista delincuente" sino además para pedirle a los jueces que conocieran mi causa a aplicarme todo el peso de la "ley", y como se sabe, ese es el funcionario que maneja policías, jueces, fiscales, todo. Aquí estoy, privado de mi libertad por casi dos años y sin juicio. En realidad soy un preso de este régimen y de sus corruptos funcionarios.
Explico con detalles: Fui detenido el 12 de junio de 2007 (hacen ya 19 meses) por una comisión del CICPC-Chacao, Caracas, mediante un vulgar montaje. En ese procedimiento jamás intervino el Ministerio Público, lo que revela que los funcionarios del CICPC-Chacao usurparon la función del organismo rector de los procesos penales en Venezuela. En aquel momento mis "verdugos" presentaron un video, que además de haber sido logrado en franca violación a la Ley, fue editado y montado y presentado como prueba fundamental en la supuesta extorsión contra el magnate petrolero Wilmer Ruperti. Debo recalcar que esa "prueba" fue obtenida arbitraria, clandestina o fraudulentamente, pues no medió orden de la autoridad judicial para su obtención, en franca contravención o inobservancia a lo dispuesto por los Artículos 219 del Código Orgánico Procesal Penal y 7º de la Ley Sobre Protección a la Privacidad de las Comunicaciones, y para colmo, fue editado y montado. Tan burdo y evidente fue el montaje de ese video, que el propio juez que tenía instrucciones de enviarme a la cárcel, el 52º de Control, Jesús Manuel Izaguirre Carvajal, declaró ilegal ese video, no admitiéndolo como prueba, siendo esta madre de este proceso. Allí arrancó esta cadena de injusticias mi contra, la cual ha crecido a lo largo del tiempo.
Frente a lo narrado anteriormente mis abogados defensores han solicitado hasta el cansancio la NULIDAD ABSOLUTA de la sedicente investigación abierta el día 12 de Junio de 2007 por funcionarios adscritos a la Sub-Delegación de Chacao del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, fundamentados en el cúmulo de arbitrariedades, abusos e irregularidades que se verificaron durante la "substanciación" de "la investigación", todas ellas violatorias de elementales principios y garantías constitucionales y legales, y, por ende, del debido proceso, las cuales que pueden constatarse fácilmente de las propias actas procesales del espurio expediente abierto en mi contra, amén de constituir un claro e irrefutable caso de simulación de hecho punible cometido en mi perjuicio.
El día jueves 14 de Junio de 2007, es decir, dos días después de mi arbitraria detención, fui presentado por ante el Juzgado Quincuagésimo Segundo (52º) en funciones de Control de este Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, bajo la figura de "flagrancia", prevista en el 248 del Código Orgánico Procesal Penal (COOP). En ese acto el juez Jesús Manuel Izaguirre me negó expresamente el derecho constitucional a intervenir y ser oído en el acto de la "Audiencia de Presentación para oír al imputado", violándoseme flagrantemente con ello el derecho a la defensa y al debido proceso, lo que según la reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo de Justicia acarrea la declaratoria de NULIDAD ABSOLUTA del acto de dicha "Audiencia de Presentación para oír al imputado", pero en mi caso, no ha sido así. Para mi no hay ley que valga.
VAF: ¿Cuando concientiza o se da cuenta que ya es parte del grupo de presos políticos venezolanos? ¿Por que?
--Me doy cuenta desde el mismo momento cuando me hicieron preso sin haber cometido delito alguno y, eso me quedó más claro aún, cuando comencé a ver que toda defensa me era negada arbitrariamente. Hasta el derecho a hablar en la audiencia me quitó el juez que me arrebató la libertad. En lo que la ley denomina "la audiencia de presentación" que es cuando al prisionero lo llevan ante un juez para que manifieste su parecer sobre el hecho de encontrarse privado de libertad, se me prohibió hablar, y las fiscales que allí estaban, que se supone ser defensores de la legalidad, convinieron en aquella monstruosidad. Esa aberración jurídica también fue avalada por un grupo de "magistrados" del Tribunal Supremo de Justicia a quienes me cansé de denunciar por corruptos. Meses después de estar preso, el tribunal 17 de juicio a cargo del juez Gilberto Piñero, por razones de salud, ordenó el 22 de enero de 2008 una medida cautelar sustitutiva de libertad a mi favor. La boleta de excarcelación llegó a las 4 de la tarde de ese día al penal, pero la directora del retén, la Comisario Eglee Ascanio, se negó a cumplir la orden, el fiscal penitenciario Víctor Maldonado, presente en la cárcel La Planta, no hizo nada por hacerla efectiva esa orden de libertad; en la mañana del día siguiente, es decir el 23 de Enero, cuando mis abogados fueron al tribunal para imponer al juez de tamaña irregularidad, se encontraron con la sorpresa de que el juez Piñero había sido destituido a las 11:30 de la noche del mismo 22, por "supuesta" decisión de la Comisión Judicial, sin motivo o causa justificada alguna, pero el oficio de destitución aparece solamente firmado por Luisa Estela Morales, presidenta del TSJ. Acto seguido se nombró a una juez suplente, Aura Alemán Marcano, quien recibió el tribunal sin inventario, sin haberse juramentado de manera legal, asumió el conocimiento del expediente; luego, a las 10:00 de la mañana, el Ministerio Público, a través de Luisa Ortega Díaz, mandó a tres fiscalas que nunca habían actuado en el caso, éstas interpusieron recurso de apelación elaborado con papel membrete del propio Despacho de la Fiscal General, pidiéndole a la recién designada jueza Alemán Marcano dejar sin efecto la boleta de mi excarcelación, con fundamento en el artículo 374 del COPP (efectos suspensivos, que solo procede en el acto de presentación por flagrancia) y, a las 12:14 del mediodía se remitió oficio al retén de La Planta dejando sin efecto la orden de excarcelación Todo lo anterior se hizo para no dar cumplimiento a una disposición legítimamente emitida por un juez de la República, destituido de una forma violenta, absurda e injustificada, con el objeto de no darme la libertad que legalmente me correspondía. En este delito de desacato, secuestro y de privación ilegitima de libertad, no sólo están involucradas las dos altas funcionarias, también Egleé Ascanio, directora del retén de La Planta; el fiscal Víctor Maldonado, sus tres colegas designados a última hora por la fiscal Ortega Díaz y la juez subrogante Aura Alemán Marcano; estos funcionarios conformaron un contubernio para evitar el cumplimiento de una legítima orden de mi libertad.
Estas y muchas otras incidencias del mismo tenor dejan ver que no soy un preso común si no político, soy prisionero del régimen.
¿Y porque?
--Pues porque siempre he ejercido el periodismo de manera irreverente. Jamás me ha importado nada para denunciar, especialmente a los personajes de alto calibre, en este o en los gobiernos anteriores. En el ejercicio del periodismo el miedo sobra y los riegos se asumen.
VAF: ¿Cual es su situación legal actual?
--Preso sin ningún derecho a la defensa. Mis abogados lo que hacen es pedir que se me fije la oportunidad para ir al juicio oral y público, pero no hay manera de que lo fijen. En realidad soy un secuestrado, ese es mi verdadero status.
VAF: ¿Quienes están interesados en mantenerlo preso?
--Los corruptos que hay en el Poder Judicial fundamentalmente, y ellos tienen todo un entramado de corrupción en todo el Estado que les hace posible hacer conmigo lo que les venga en gana. Fíjense que desde que caí preso más nunca se supo la podredumbre que carcome al Tribunal Supremo de Justicia, a la Fiscalía y a los diferentes tribunales del país. Es decir, lograron silenciar a la única voz que los atormentaba.
VAF: ¿A raíz del caso que vive, que opinión le merece el estado de justicia en Venezuela?
--En Venezuela no hay Estado de Derecho, no hay independencia de poderes y por tanto no hay justicia. Muy lamentable, pero es así. Muchos casos lo demuestran.
VAF: ¿Usted había recibido amenazas por las graves denuncias que hacia como periodista?
--En todo momento me amenazaron y de muchas formas, pero realmente cometí el error de nunca tomarlas en serio.
VAF: Usted hizo una huelga de hambre, ¿por que? ¿cuando? (decir fechas exactas, explicar lo de la excarcelación, etc., la intervención de la Cruz Roja para su traslado, le hago estos puntos porque recuerde que una persona diabética sin atención medica no sobrevive a una huelga de hambre y estoy acostumbrada a la incredulidad de lo que sucede con los presos políticos si no se explica cada cosita)
--Efectivamente el 14 de febrero de 2008 y en protesta por esa cadena de injusticias en mi contra inicié una huelga de hambre que casi me cuesta la vida, puesto a que soy no solo diabético, sino hipertenso. Luego de una semana de estar en huelga, fui llevado bajo el despliegue de un impresionante operativo de seguridad y esposado a la propia camilla fui llevado al Hospital Militar. Allí me hidrataron me regresaron al calabozo, pero como no desistí de la protesta y continué huelga de hambre, volví a descompensarme, por lo que fui atendido en el propio calabozo, donde me estuvieron colocando suero. Mi familia y mis abogados, preocupados por la situación, solicitaron la intervención de la Cruz Roja, la cual envió un personal a la cárcel a realizarme un chequeo, que concluyó con la recomendación de sacarme urgentemente a un centro asistencial. Fue cuando, nuevamente, bajo unas estrictas y exageradas medidas de seguridad me sacaron al Hospital Militar, donde me dejaron hospitalizado por 10 días, pero esposado a la camilla. Allí me estabilizaron y me regresaron a mi celda. El 13 de junio del año pasado (2008) intentaron asesinarme en mi calabozo en esa peligrosa y pestilente cárcel, por lo que fue necesario mi traslado al Centro de Reclusión Policial de la Policía Metropolitana. Este es un sitio cuyos calabozos están destinados única y exclusivamente para tener preso a los policías que se ven envueltos a problemas con sus procedimientos. Aquí el único civil preso soy yo, es decir, que no soy funcionario. Ya tengo en este sitio 7 meses.