Tragedia en Polonia representa pérdida para Cuba

Por: Daniel I. Pedreira

Para los cubanos dentro de la isla y en el exilio, el accidente aéreo que le cobró la vida al Presidente polaco Lech Kaczyński y otros 95 lideres intelectuales y políticos polacos quizás parezca un hecho lejano, sin consecuencia alguna en la vida del cubano.

Sin embargo, la tragedia que ha estremecido al pueblo polaco también toca a los cubanos. El Presidente Kaczyński y los fallecidos en Smolensk eran algunos de los mejores amigos del pueblo cubano en Europa. El propio Kaczyński apoyó personalmente al pueblo cubano en su lucha por la democracia. Conocía la historia cubana y la de sus líderes políticos, tanto del régimen castrista como de los gobiernos anteriores. También estuvo presente durante la firma del Acuerdo por la Democracia, firmado en Lubín, Polonia en el 2007 por organizaciones del exilio cubano.

Otra víctima, el Diputado Maciej Płażyński, era el Presidente del “caucus” a favor de una Cuba Libre en el Sejm (Parlamento) polaco. Valiente, inteligente, y carismático, Płażyński fue uno de los líderes de la Unión Independiente Estudiantil en la década de los ’80. También pereció Sławomir Stanisław Skrzypek, Presidente del Banco Nacional de Polonia. Como Płażyński, Skrzypek también fue miembro de la Unión Independiente Estudiantil. Íntegro y fiel a sus convicciones demócratas, apoyó varias iniciativas anticomunistas a lo largo de su fructífera vida política.

Władysław Stasiak, Jefe de la Oficina  del Presidente de Polonia, y Mariusz Handzlik, Subsecretario de Estado de dicha oficina, recientemente organizaron una cena para la Asamblea de la Resistencia en nombre del Presidente Kaczyński en el Palacio Presidencial.

Otros de los fallecidos habían luchado activamente en contra del comunismo en Polonia y ayudaron a formular e implementar el sistema democrático que creó un estado de derecho en Polonia. Estos líderes pudieron haber compartido sus experiencias en la transición hacia una verdadera democracia en Polonia si el destino hubiese sido distinto.

Esta tragedia no es lejana. Toca muy de cerca. Es tangible. Los fallecidos emplearon mucho de su tiempo en ayudar al pueblo cubano a romper las cadenas del totalitarismo y mirar esperanzados hacia un futuro libre. En honor a estos valientes líderes polacos, el pueblo cubano, dentro y fuera de la isla, tiene el deber de aprender de sus valores y sus sacrificios. Siempre pusieron a su país primero. Ya es hora de que los cubanos hagan lo mismo.

Daniel I. Pedreira es Licenciado en Estudios Internacionales y Ciencias Políticas de la Universidad de Miami.  Su dirección electrónica es: d.pedreira@umiami.edu