Manifestaba
pacíficamente como lo consagra la Constitución Nacional
Venezolana en El Tigre, Estado Anzoátegui, sin embargo,
José Leonardo Paraqueima fue víctima de acusaciones infundadas tanto del
Gobernador del Estado Anzoátegui Tareck William como por el Ministro de Interior
y Justicia, Tareck el Aissami, quienes lo acusaban públicamente de que existía
sobre el una orden de aprehensión y de ser el autor material del asesinato de
Jonathan Rivas.
Como es usual en estos casos, producto de irregularidades y graves vicios procesales que se originan por las constantes menciones de altos funcionarios del gobierno venezolano sobre un perseguido político, en una forma “mágica” aparece una orden de aprehensión y José Leonardo Paraqueima es detenido el 22 de Junio, 2009.
La
ausencia el día de su graduación, el nacimiento de su primera hija, cumpleaños,
navidades…..todo tras una reja solo por protestar pacíficamente, y después, los
9 diferimientos durante estos 8 meses, el viernes 19 de Febrero durante la
Audiencia Preliminar, a las 5 pm, le otorgan la libertad plena a José Leonardo
Paraqueima por haber pagado los 7 meses de la pena de su delito “Intimidación
publica en grado de complicidad”.
La criminalización de la protesta es una constante en el inicio de la segunda década de la revolución bolivariana. Paraqueima es un ejemplo de cómo el Poder Judicial está sujeto a las órdenes y antojos del Ejecutivo.
Paraqueima está libre, pero sus compañeros de causa les negaron la medida sin que exista fundamento alguno, por lo que los presos del caso “Jonathan Rivas” conocidos como los presos políticos de El Tigre, Williams Urquiola, Wiston Luque y Jorge Baez siguen presos.
Patricia Andrade
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