
ONU pide independencia judicial en Venezuela
08-Oct 05:44 am|Alex Vásquez Santander
Nicolás Maduro no respondió directamente las preguntas que le formularon los
representantes de países interesados en la situación de Venezuela. Se limitó
a aportar datos sobre los avances en derechos humanos.
Representación de Venezuela durante el examen de la ONU | ABN
El Consejo de Seguridad de la ONU le agradeció al canciller Nicolás Maduro
que enviara una orquesta a Ginebra para amenizar el Examen Periódico
Universal, que por primera vez se aplicó a Venezuela.
Maduro coordinó la presentación de la Sinfónica Juvenil Simón Bolívar y del
grupo de funcionarios que trataron de convencer al mundo de que en Venezuela
no se violan los derechos humanos.
El ministro no respondió directamente las preguntas que le formularon los
representantes de países interesados en la situación de Venezuela. Se limitó
a aportar datos sobre los avances en derechos humanos.
Aseguró que se han reducido la pobreza y las desigualdades, y se han
ampliado las libertades y la participación democrática: "Disminuyó a la
mitad el número de hogares en situación de pobreza extrema. Venezuela es el
país con menos desigualdad en América Latina", dijo.
La mayoría de los países que formularon preguntas y recomendaciones a la
representación venezolana hicieron más críticas que elogios. El derecho de
palabra fue otorgado por orden de llegada: Cuba,
Nicaragua,
Rusia, Bolivia y
Ecuador madrugaron para ser los primeros y
facilitar a Venezuela el comienzo del interrogatorio al que sería sometida.
El gobierno de los hermanos Castro recomendó a Venezuela "mantener su
liderazgo internacional en la promoción de los derechos de la paz". Ecuador
elogió las políticas para erradicar la pobreza.
La mayoría de los países coincidió en reconocer al Gobierno los siguientes
aspectos positivos: el aumento del acceso a la educación especialmente la
universitaria, la alfabetización y la reducción de la pobreza extrema.
Críticas y recomendaciones.
Desde que empezó a hablar el representante de
Japón, el panorama cambió y comenzaron los cuestionamientos al
desempeño de Venezuela en derechos humanos.
Gran parte de los países expresó preocupación por los mismos problemas. La
inseguridad sobresalió por la alta tasa de homicidios en el país, además de
la impunidad en los cuerpos de seguridad y en el sistema judicial. También
se mencionó la precaria situación del sistema penitenciario, debido al
hacinamiento y la violencia. Turquía pidió
información del Ministerio para el Servicio Penitenciario y el
Vaticano solicitó que se mejore la labor
policial para afrontar la criminalidad.
Otro asunto recurrente fue el pedido de que al sistema judicial venezolano
se le permita funcionar de forma independiente. Muchos países lamentaron las
represalias contra los jueces que toman decisiones que no favorecen al
Gobierno.
Alemania hizo mención especial del caso de
la ex jueza María Lourdes Afiuni, para quien solicitaron
libertad.
Las naciones también mostraron preocupación por las limitaciones de
la libertad de expresión y los ataques a
medios y periodistas. Israel pidió que no
se repriman con violencia las manifestaciones pacíficas contra las políticas
del Gobierno. Una petición fue compartida por la mayoría: que se permita la
visita a Venezuela de los organismos internacionales de protección de los
derechos humanos y que no se criminalice la labor de las ONG.
Venezuela, a través de Nicolás Maduro, aseguró que la vida se garantiza para
permitir el disfrute de otros derechos, algo que "se demuestra en la
prohibición de la pena de muerte".
El procurador Carlos Escarrá considera que las verdaderas ONG son los
consejos comunales. Aseguró que el Gobierno no tiene código alguno para
limitar la libertad de expresión.
"Basta con leer un periódico o encender un canal", dijo.
El ministro de Relaciones Interiores y Justicia, Tareck el Aissami, admitió
que garantizar los derechos humanos en las cárceles constituye un desafío
ante el que se trabaja.
A pesar de la reiterada solicitud de independencia para el Poder Judicial,
la presidenta del TSJ, Luisa Estella Morales, aseguró que este goza de "plena
autonomía funcional, financiera y tecnológica".
Canadá se quedó esperando por la fecha en
que se liberará a Afiuni y se respetarán las decisiones incómodas de los
jueces.