Manifestó
la esposa del PM condenado por el 11A,
Luis Molina
Laura de Molina: "Somos los presos de una
fotografía" Foto: Lisandro Casaña /Notitarde
Caracas,
junio 14 (Yosselyn Torres).- Laura de Molina, esposa del agente de la Policía
Metropolitana (PM), Luis Molina Cerrada, se siente más desamparada que
nunca desde que perdió el apoyo incondicional de su compañero, quien hace dos
meses fue condenado a 30 años de cárcel por los sucesos del 11 de abril de 2002.
Pérez de Molina quiso mostrarse entera y con el optimismo a flor
de piel, pero se le hizo difícil ocultar sus angustias.
Aceptó estar agotada por las múltiples actividades que debe
desempeñar. Y es que pese al dolor que la embarga está obligada a realizar su
rol de madre, esposa, trabajadora y hasta psicóloga a cabalidad.
Recuerda que antes contaba con su esposo para los quehaceres del
hogar. "Me ayudaba con
la niña (...) a veces él iba recogerla después de las clases, pero ahora
no cuento con nadie".
También destacó el trajinar y el trauma que le causa a Katherine
ir al Centro de Procesados Militares de Ramo Verde (Los
Teques), para visitar a su padre los fines de semana. "Ella siente que es
una total injusticia verlo en aquel sitio". "Hay un sinfín de sentimientos
encontrados, mi hija odia a Chávez (...). Desde que tiene año y medio está
consciente de todo lo que le está pasando a su papá, a ella no le hemos mentido,
está clara en todo". Le afecta que la niña tenga tanto rencor con tal sólo 7
años de edad. También la madre lamenta que su retoño no aproveche el tiempo
libre para compartir con sus amiguitos. "Cuando tenemos oportunidad vamos a
visitar a su papá".
Asegura que Katherine muestra gran entusiasmo cuando ve a su
progenitor. No obstante, Laura se aflige cuando su hija le dice que no quiere ir
más a la cárcel porque - imagina - le deprime verlo allí.
En cuanto al trato médico que se le debe dispensar a la menor y
también al encarcelado, indicó que, para canalizar estos sentimientos, juntos,
hacen terapias, ríen y conversan. "Molina hace chistes. Dice que saldrá de la
cárcel con un sombrerito y un bastón". El PM tiene 40 años de edad. De cumplirse
la condena saldría en libertad
a los 70 años. "Es muy triste cuando lo dice, por ello trato de levantarle los
ánimos, le insisto que todo saldrá bien".
Debido a que los compañeros de trabajo de Laura de Molina son
especialistas en la medicina, entre los que se encuentran psicólogos, ella les
ha consultado sobre la situación de su familia para saber cómo tratarlos en este
penoso momento.
Ante tantos problemas, la pregunta sobre la relación matrimonial
Molina - Pérez se cuela entre las preguntas. Tras de una corta pausa respondió
que la unión se ha fortalecido, pero confesó que les duele el distanciamiento.
Una fotografía es la evidencia
En los primeros días de la Semana Santa pasada, una jueza dictó
la sentencia a Molina y otros 7 efectivos policiales más. "Nosotros somos los
presos de una fotografía", protestó Laura de Molina.
Rememora que en un extracto de las declaraciones ante la jueza,
su marido dijo que el único delito que cometió fue salir de su casa a las 6 de
la mañana hacia la Comisaría
Rafael Urdaneta. "En el momento de los acontecimientos (en la avenida
Baralt del centro de Caracas) había más de 68 pistoleros civiles disparando con
diferentes armas de fuego: cortas, largas y de distintos calibres".
Alegó el agente policial que su rol en ese momento fue defender
a los manifestantes.
En la transcripción de la Dispositiva de Sentencia emanada el 3
de abril de 2009, señala que la condena corresponde a los indicios hallados en
las pesquisas. En el documento se afirma que "las personas (afectas al proceso
revolucionario) que se encontraban en
el puente Llaguno, lanzaron piedras y palos contra la Policía
Metropolitana", pero no se destacan que dicho grupo estaba armado, disparando
hacia la avenida Baralt (existe material audiovisual que así lo muestra), hasta
donde se acercó la marcha opositora al gobierno.
Vale destacar que Molina, en su declaración ante el juzgado
cuestionó: "øPor qué no se les ha abierto una investigación a los pistoleros?
øDonde están los francotiradores que el gobierno dejó en libertad? Busquen e
investiguen a los verdaderos culpables (...). A mi juicio, la persona que le
hace frente con un arma de fuego a un funcionario policial, debidamente
identificado, es un delincuente".
En esa oportunidad enfatizó que todos los testigos en el lugar
han generalizado en sus manifestaciones, culpando a la PM de los hechos, pero no
a un individuo en particular.
De igual manera, Laura Pérez de Molina remarcó que las pruebas
técnicas, más de 250 experticias realizadas por expertos del Cuerpo de
Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), son negativas.
"No demostraron ni demostrarán la relación de mi esposo en el hecho".
En su protesta frente a la jueza, el agente Molina subrayó que
es un "funcionario de corazón", que siempre anheló combatir la delincuencia. "Mis
más profundos deseos eran salvaguardar la vida y la integridad física de
cualquier persona, arriesgando así mi propia vida". Pero estas palabras no
valieron para la jueza Marjorie Calderón, quien consideró que una fotografía
periodística era evidencia suficiente para encarcelar al efectivo metropolitano.
Pese a la condena, Laura de Molina asegura que su familia no
permanecerá tantos años tras la rejas. "Mi hija y yo estamos presas con él",
manifiesto.
"Nosotros dormimos solas en nuestras casas y ellos duermen solos
sin nosotras. Ellos cenan solos y nosotras cenamos solas", contó con una lágrima
a punto de caer.
La vida continua
Una mujer tan joven. Podría pensarse que en algún momento Laura
de Molina abandonará la lucha, pero su mirada llena de entrega y dedicación
demuestra que no optará por la retirada.
Las llamadas telefónicas solidarias y los 1 mil 300 "amigos
Facebook" que se han
sumado a su lucha a través de la red social cibernética, le sirven de aliciente
para mantener las esperanzas de ver a su amor muy pronto en casa.
Dice contar con los familiares de los comisarios Lázaro Forero,
Henry Vivas e Iván Simonovis, quienes de igual manera reciben el castigo a tres
décadas de presidio.
Asegura que ellos se encargaron de los honorarios por la
asesoría jurídica. "Y nos informaron que también pagarán las costas procesales
(del juicio más largo de la historia), porque nosotros no podemos cancelar tanto
dinero".
"Ojalá el Estado nos pagara estos 6 años de injusticia".