Valencia, 15 de Junio de 2009

Manifestó la esposa del PM condenado por el 11A, Luis Molina

Laura de Molina: "Somos los presos de una fotografía"
Foto: Lisandro Casaña /Notitarde

Caracas, junio 14 (Yosselyn Torres).- Laura de Molina, esposa del agente de la Policía Metropolitana (PM), Luis Molina Cerrada, se siente más desamparada que nunca desde que perdió el apoyo incondicional de su compañero, quien hace dos meses fue condenado a 30 años de cárcel por los sucesos del 11 de abril de 2002.
Pérez de Molina quiso mostrarse entera y con el optimismo a flor de piel, pero se le hizo difícil ocultar sus angustias.
Aceptó estar agotada por las múltiples actividades que debe desempeñar. Y es que pese al dolor que la embarga está obligada a realizar su rol de madre, esposa, trabajadora y hasta psicóloga a cabalidad.
Recuerda que antes contaba con su esposo para los quehaceres del hogar. "Me ayudaba con la niña (...) a veces él iba recogerla después de las clases, pero ahora no cuento con nadie".
También destacó el trajinar y el trauma que le causa a Katherine ir al Centro de Procesados Militares de Ramo Verde (Los Teques), para visitar a su padre los fines de semana. "Ella siente que es una total injusticia verlo en aquel sitio". "Hay un sinfín de sentimientos encontrados, mi hija odia a Chávez (...). Desde que tiene año y medio está consciente de todo lo que le está pasando a su papá, a ella no le hemos mentido, está clara en todo". Le afecta que la niña tenga tanto rencor con tal sólo 7 años de edad. También la madre lamenta que su retoño no aproveche el tiempo libre para compartir con sus amiguitos. "Cuando tenemos oportunidad vamos a visitar a su papá".
Asegura que Katherine muestra gran entusiasmo cuando ve a su progenitor. No obstante, Laura se aflige cuando su hija le dice que no quiere ir más a la cárcel porque - imagina - le deprime verlo allí.
En cuanto al trato médico que se le debe dispensar a la menor y también al encarcelado, indicó que, para canalizar estos sentimientos, juntos, hacen terapias, ríen y conversan. "Molina hace chistes. Dice que saldrá de la cárcel con un sombrerito y un bastón". El PM tiene 40 años de edad. De cumplirse la condena saldría en libertad a los 70 años. "Es muy triste cuando lo dice, por ello trato de levantarle los ánimos, le insisto que todo saldrá bien".
Debido a que los compañeros de trabajo de Laura de Molina son especialistas en la medicina, entre los que se encuentran psicólogos, ella les ha consultado sobre la situación de su familia para saber cómo tratarlos en este penoso momento.
Ante tantos problemas, la pregunta sobre la relación matrimonial Molina - Pérez se cuela entre las preguntas. Tras de una corta pausa respondió que la unión se ha fortalecido, pero confesó que les duele el distanciamiento.
 
Una fotografía es la evidencia
En los primeros días de la Semana Santa pasada, una jueza dictó la sentencia a Molina y otros 7 efectivos policiales más. "Nosotros somos los presos de una fotografía", protestó Laura de Molina.
Rememora que en un extracto de las declaraciones ante la jueza, su marido dijo que el único delito que cometió fue salir de su casa a las 6 de la mañana hacia la Comisaría Rafael Urdaneta. "En el momento de los acontecimientos (en la avenida Baralt del centro de Caracas) había más de 68 pistoleros civiles disparando con diferentes armas de fuego: cortas, largas y de distintos calibres".
Alegó el agente policial que su rol en ese momento fue defender a los manifestantes.
En la transcripción de la Dispositiva de Sentencia emanada el 3 de abril de 2009, señala que la condena corresponde a los indicios hallados en las pesquisas. En el documento se afirma que "las personas (afectas al proceso revolucionario) que se encontraban en el puente Llaguno, lanzaron piedras y palos contra la Policía Metropolitana", pero no se destacan que dicho grupo estaba armado, disparando hacia la avenida Baralt (existe material audiovisual que así lo muestra), hasta donde se acercó la marcha opositora al gobierno.
Vale destacar que Molina, en su declaración ante el juzgado cuestionó: "øPor qué no se les ha abierto una investigación a los pistoleros? øDonde están los francotiradores que el gobierno dejó en libertad? Busquen e investiguen a los verdaderos culpables (...). A mi juicio, la persona que le hace frente con un arma de fuego a un funcionario policial, debidamente identificado, es un delincuente".
En esa oportunidad enfatizó que todos los testigos en el lugar han generalizado en sus manifestaciones, culpando a la PM de los hechos, pero no a un individuo en particular.
De igual manera, Laura Pérez de Molina remarcó que las pruebas técnicas, más de 250 experticias realizadas por expertos del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), son negativas. "No demostraron ni demostrarán la relación de mi esposo en el hecho".
En su protesta frente a la jueza, el agente Molina subrayó que es un "funcionario de corazón", que siempre anheló combatir la delincuencia. "Mis más profundos deseos eran salvaguardar la vida y la integridad física de cualquier persona, arriesgando así mi propia vida". Pero estas palabras no valieron para la jueza Marjorie Calderón, quien consideró que una fotografía periodística era evidencia suficiente para encarcelar al efectivo metropolitano.
Pese a la condena, Laura de Molina asegura que su familia no permanecerá tantos años tras la rejas. "Mi hija y yo estamos presas con él", manifiesto.
"Nosotros dormimos solas en nuestras casas y ellos duermen solos sin nosotras. Ellos cenan solos y nosotras cenamos solas", contó con una lágrima a punto de caer.
 
La vida continua

Una mujer tan joven. Podría pensarse que en algún momento Laura de Molina abandonará la lucha, pero su mirada llena de entrega y dedicación demuestra que no optará por la retirada.
Las llamadas telefónicas solidarias y los 1 mil 300 "amigos Facebook" que se han sumado a su lucha a través de la red social cibernética, le sirven de aliciente para mantener las esperanzas de ver a su amor muy pronto en casa.
Dice contar con los familiares de los comisarios Lázaro Forero, Henry Vivas e Iván Simonovis, quienes de igual manera reciben el castigo a tres décadas de presidio.
Asegura que ellos se encargaron de los honorarios por la asesoría jurídica. "Y nos informaron que también pagarán las costas procesales (del juicio más largo de la historia), porque nosotros no podemos cancelar tanto dinero".
"Ojalá el Estado nos pagara estos 6 años de injusticia".