Esta carta es para todas aquellas personas que nos han apoyado y las que han creido ciegamente en la inocencia de ese servidor pùblico que dedicò su vida durante 25 años en la Policia Metropolitana, para salvaguardar a personas desconocidas sin preguntarle a que partido politico pertenecian.
 
Quien les escribe es Gabriela Carolina, soy hija del sargento Julio Rodriguez, hoy condenado a 30 años de prision, por haber cometido el delito de salir a trabajar por su familia. Despues de vivir el calvario de no tener a mi papà durante 6 largos años, tuvimos la esperanza de que iba a llegar a casa, confiando en que podia existir un poco de razocinio en el poder judicial de este pais. Me siento frustrada, confundida y muy dolida.

 Cuando dijeron esa noticia tan nefasta, yo me encontraba sola con mi hermano
Julito. Jamàs me imagine que algo asì podia pasar, pensè que me volvia loca no hice mas que ponerme a llorar y sali corriendo al piso de arriba donde mi tia, buscando alivio pero ella estaba igual que yo.

Mi mamà estaba en el tribunal de Maracay y no tuve fuerzas para llamarla por telefono, llegò destruida a la casa y desde entonces lo ùnico que hace es pensar.

Yo tengo 18 años y mi hermana Osnayber 15 y entre las 2 nos dividimos el tiempo para distraer a mi hermano y mi mamà.
Es muy doloroso escuchar a mi papà decirnos, "portense bien y haganle caso a su mamà", y decirle a solas a mi mamà, "cuidame los niños vieja". Es como si se estuviera despidiendo y no es justo que mi papà sufra tanto por la cobardìa de esa gente. Yo se que el no va aguantar ese encierro y me duele todo lo que està pasando, no se que hacer.
Quiero darle ànimo y no tengo fuerzas ni para mi.

Mi mamà a pesar de todo es una mujer fuerte y trata de que no me de cuenta lo que sufre, pero al final es un ser humano y rompe a llorar.

Creo y tengo Fè en Dios de que El harà justicia y se limpiarà el nombre de mi papà, pero no quiero que mi hermano escuche como lo llaman asesino en el canal 8 y como esa gente se lamenta de que en venezuela no exista la pena de muerte o la cadena perpetua.

Mi hermano no quiere escribir, ni ir a la escuela, solo pregunta hasta cuando tenemos que esperar para que papà vuelva a casa, el no entiende lo que significan los 30 años. Apenas tiene 10 años y ha crecido 6 viendo a mi papà en un calabozo. es eso justo?
¿porque nos odian tanto? Dios, que horrible es esto!.

Quiero en nombre de mi familia, incluyendo a mi papa, darles las gracias por no habernos abandonado nunca ,y pedirles que no nos abandonen, no tenemos palabras para agradecer lo bien que se han portado con nosotros, mi gran amiga,  Patricia Andrade, Maria Conchita Alonso, entre muchas otras personas, que aunque no la conocemos personalmente, sabemos que existen y creen en la inocencia de mi papà.
 
Nosotros estamos  orgullosos del papà que tenemos y quizàs sea ese nuestro consuelo 
saber de su inocencia y su valor como ser humano. 
 
Perdonenme que no les escriba un poco mas pero no tengo fuerzas, esa gente nos robò la mitad de nuestras vidas y siento mucho dolor en mi alma.
 
Muchisimas gracias por su solidaridad, y poder contar con ustedes es lo màximo.

Gabriela Carolina
La Guaira,Venezuela, 14 de Abril, 2009