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| LOS CHIMES DE LA BICHA |
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Por: Beremice Gomez Informe Miami, Florida, 25 de Julio 2008 |
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¿Censura, silencio,
coincidencias?
Hace casi un año leí la columna de “El Inquisidor” escrita por el ex tupamaro, revolucionario y militante de la revolución, Octavio Martínez. Lo invité a mi programa de televisión pues tiene una manera de escribir, libre e interesante, siempre sabiendo que no es un periodista, sino un columnista que es capaz de alabar lo que le gusta del gobierno y criticar sin concesiones lo que no le gusta del Gobierno. Confieso que me gustó su valentía y modo de entrompe... supe de los ataques que le perpetró misia Lina Ron, supe de su amistad con el director de la Disip, lo que le salvó de un susto al columnista Leocenis García, otro que tampoco es periodista y que hoy está preso en Tocuyito, supe que García se fue luego de intentar desbancar a Martínez... Supe del compromiso sincero y del pesar legítimo que Octavio Martínez asumió cuando una mano asesina en mala hora le quitó la vida a mi amigo, Pierre Gerges, en la rueda de prensa estaba presente y comprometido con la verdad. Hoy calculo que en ese mismo compromiso fue a investigar sobre el banquero Eligio Cedeño, a quien Jorge Castro acusó de la muerte de Pierre Gerges, en las páginas de Reporte, por cierto, ese personaje hoy está en fuga, luego de una medida de privativa de libertad, supe que Castro usurpaba, sin autorización, el nombre, logo y prestigio de Reporte, diario de la Economía... en un portal llamado “Reporte Oriente”, donde publicó las fotografías de la escena del crimen de nuestro colega Javier García, portal que hoy, por cierto está borrado del mapa... Hoy Octavio está fuera de Reporte. Cedo mi columna para que te enteres de su puño y letra lo que sucedió: “El juicio a Eligio Cedeño (Parte I) Mientras mas averiguo, más me convenzo que este hombre es inocente, pero yo no soy juez ni pretendo serlo. En varias reuniones en las que he participado, muchos me critican y se preguntan porque defiendo a un banquero. Les explico a todos lo mismo. Llego a Eligio Cedeño por un proceso de investigación en el cual pretendí demostrar que había una manipulación de la verdad, y se estaba cometiendo una injusticia al tratar de vincularlo con el caso de Pierre Gerges. A este punto no digo pretendí, puedo decir que lo demostré. De chaflán, me consigo con otro caso de manipulación de la justicia y de la verdad verdadera, el caso Microstar, al cual debo reconocer que nunca le había parado bolas. El problema radica en que hay otra injusticia allí, que amerita ser revisada. Nada más por el mero hecho de que no tolero injusticias, no creo en las presiones políticas ni cedo ante chantajes, me propuse investigar a fondo este sonado caso. Se me hace interesante un caso cuando comienzo a recibir presiones para que no publique las informaciones, cuando me amenazan, cuando comienzan a regar bolas de que si me están pagando o si me regalaron un carro último modelo, o cualquiera de esas pendejadas típicas de los que a cuenta de que tienen dinero, creen que pueden comprarlo todo. La única manera de que yo pare de escribir en este medio de comunicación, es que me boten. Si dejo de escribir, ya saben cual es la causa. Lo que si les prometo, es que el trabajo va a salir a la luz pública. Los enemigos de Cedeño, pueden presionar en casa del carajo viejo. Sus problemas personales, dirímanlos como hombres y como banqueros que son, no como carajitas con chismes y corrillos. Superado este prólogo necesario, entro en materia de lo hasta ahora investigado. Es un material muy extenso, lo cual me obliga a exponerlo en dos entregas. Hoy comenzamos con el verdadero origen del caso Microstar. El caso tiene su origen en agosto del 2003, cuando un jovencito llamado Gustavo Arraiz, actuando en nombre de la empresa Consorcio Microstar, presenta ante el Banco Canarias una solicitud para la tramitación de divisas ante CADIVI. Su solicitud viene acompañada de seis planillas de importación debidamente firmadas y selladas por las autoridades de la aduana de Maiquetía y de CADIVI. Para cualquier tercero, el sello y la firma de los funcionarios antes mencionados, involucraba haber realizado una exhaustiva averiguación de lo que en ellas se afirma. Esas planillas debidamente conformadas por esos funcionarios de la aduana y CADIVI, son las que dieron pie para la tramitación que el Banco Canarias hace en relación con las divisas. Esto libera al banco de cualquier responsabilidad relativa a la autenticidad de las planillas. Vale la pena destacar que en el convenio que firman los bancos con CADIVI, se exime a los bancos de toda responsabilidad en la verificación y autenticidad de lo que se le presente. En noviembre 2003, el ex superintendente del SENIAT, el claro, transparente y súper eficiente funcionario Vielma Mora, formuló una denuncia sobre presuntos hechos irregulares en esta transacción. Habría que jorungar más a fondo de cuál fue la verdadera razón de Vielma Mora para realizar esta denuncia, pero esto lo dejo para después. La imputación Después de dos años de investigaciones, el 29 de noviembre del 2005, Eligio Cedeño es imputado por el Ministerio Público como cómplice por la comisión de dos delitos: contrabando por simulación de importación y defraudación tributaria, porque supuestamente las planillas verificadas por la aduana y por CADIVI no resultaron acordes o era chimbas como decimos en criollo. Esto en tiempos de Isaías Rodríguez. No puedo negar que cuando mencionan al Dr. Isaías, me entra un frío. El proceso revolucionario no sabe el daño que este hombre le ha causado, y a estas alturas, creo que es irreparable. Volviendo al tema que nos ocupa. Comienza en este punto, un proceso lleno de vicios e irregularidades, como por ejemplo, diligencias que en nombre de Eligio Cedeño se habían solicitado, y fueron desatendidas por la fiscalía. Esto originó que la defensa de Cedeño interpusiera un avocamiento ante la sala penal del TSJ, que en noviembre 2006, dictó un ordenamiento para el caos procesal que se había formado. Dos meses después de la decisión de la sala penal antes referida, el 8 de febrero del 2007, SIN IMPUTACION PREVIA por parte del Ministerio Público, se ordena su privación de libertad con base en el delito de distracción de recursos financieros. La DISIP, cumpliendo con el mandato, se presenta en la sede de Bolívar Banco a detener a Eligio Cedeño. Este no se encontraba en el lugar, pero debidamente informado, lejos de evadir la orden o irse del país como acostumbran muchos, acude voluntariamente a la sede de la DISIP, donde es privado de su libertad. A pesar de que Cedeño demuestra que no existe un peligro de fuga, el Ministerio Público sostiene que Cedeño podría fugarse y no se le permite que su proceso se realice en libertad. La acusación El Ministerio Público acusa a Cedeño de estar incurso en tres delitos. El primero de ellos es el haber prestado colaboración y facilitar los medios para la realización de contrabando por simulación de importación. Yo me pregunto cómo coño puede facilitar los medios alguien que no realiza la importación. Cuando las planillas fueron presentadas al Banco Canarias, ya estaban conformadas y aprobadas por la aduana y por CADIVI. La segunda acusación es por haber distraído recursos del Banco Canarias para que el señor Gustavo Arraiz pudiese pagar al Banco Central de Venezuela el valor de las divisas aprobadas por CADIVI. Aquí les puedo decir que el Ministerio Público se tiró un pelón de bolas arrechísimo, pues la compra de divisas se hizo a través de un financiamiento que recibió la empresa Microstar, de unas empresas particulares que le otorgaron dicho crédito. Estas empresas en una operación completamente distinta, reportaron y vendieron títulos valores al Banco Canarias, y es aquí donde el Ministerio Público ha pretendido señalar que estos títulos no existen, pero cuando se le entregan las pruebas de la real existencia de estos títulos valores, el Ministerio público no las acepta. Esas son las pruebas que hasta ahora no le han aceptado a Eligio Cedeño. A Cedeño, NO SE LA HA PERMITIDO DEFENDERSE de esta acusación y NO SE LE PERMITE DEMOSTRAR LA VERDAD, cuando inconstitucionalmente no se han admitido las pruebas que destruyen la infundada imputación fiscal. SE HA VIOLADO SU DERECHO CONSTITUCIONAL AL DEBIDO PROCESO. A lo anterior hay que añadir que NO SE PRODUJO DISTRACCIÓN DE RECURSOS, puesto que no hubo pérdida material en la operación, sino una significativa ganancia para la institución financiera. La tercera acusación habla de haber colaborado en la obtención fraudulenta de las divisas. Esta tampoco la entiendo porque las divisas se obtienen con base en las facturas aprobadas por CADIVI. Esa aprobación es anterior a su presentación en el Banco Canarias. Hay que señalar que a todo evento, la acción penal está evidentemente prescrita, puesto que la pena que tiene asignada el delito en cuestión es de 1 a 5 años. Se trata de una prescripción ordinaria que conforme al numeral 5o del artículo 108 del Código Penal es de tres años, los cuales si a ver vamos, han transcurrido sobradamente desde el 2003. Las violaciones e irregularidades del caso Me senté con varios amigos abogados, quienes al revisar el material producto de esta investigación, me dicen que definitivamente estamos ante un proceso viciado y plagado de irregularidades. Unos conocen bastante del caso, otros sólo por referencia. Sin embargo, todos concluyen en que se violan principios fundamentales del derecho y coinciden en que hay una evidente manipulación para que las cosas se manejen con un matiz distinto, al de hacer justicia. Mañana publicaremos un resumen de lo más relevante en materia de la defensa de Eligio Cedeño. La salida del Inquisidor de Reporte Diario de la Economía Quiero quitarles un poco de su tiempo para informarles que ya no puedo seguir escribiendo en el Diario Reporte de la Economía. Digo que no puedo seguir escribiendo mi columna, porque sencillamente fui censurado. Censurado por el propietario del medio quien se negó, bajo cualquier pretexto o excusa barata, a publicar mi columna con mis puntos de vista y mis investigaciones sobre el caso de Eligio Cedeño. Quiero dejar bien claro, que no obedezco a intereses distintos a los que dicta mi conciencia. Mi columna se ha caracterizado siempre por tratar los temas de manera imparcial. Siempre he dicho lo que me parece y lo que pienso, de manera libre y sin censura, ejerciendo el pleno derecho que garantiza la libertad de expresión en este país. Menos puedo ahora tolerar, que intereses económicos afectos al propietario de un medio de comunicación como el Diario Reporte de la Economía, condicionen mi posición sobre cierto y determinado tema. No me escondo tras un seudónimo o unas iniciales, para publicar mis escritos, los firmo con mi nombre real. Tampoco utilizaría la muerte de un ser humano para sacarle provecho a negocios. No me hago eco de bajas calañas. Me jacto de mantener comunicación diaria con los usuarios y usuarias que leen mi columna, inclusive con aquellos que me adversan, de manera sana y cordial. Soy de los que cree, que este país es de todos. He tratado temas difíciles, inclusive donde los afectados son gente ligada al Gobierno, y nunca he tenido que ejercer un derecho a réplica de nadie. Debo concluir que los afectados no tienen nada que decir, o no consideran necesario ejercer dicho derecho. Aclaro que siempre queda de parte de ellos, o las informaciones analizadas han sido muy precisas. A pesar de mi posición proclive al gobierno, he sido muy crítico con la gestión, y autocrítico cuando he tenido que serlo. A pesar de mis posiciones contra algunos factores del Gobierno, nunca he sido censurado ni presionado por ninguno de ellos, mucho menos puedo yo aceptar que me censure un dueño de un medio de comunicación. Me tomo todo esto como un período corto de vacaciones, que siempre uno las necesita, pero dejo constar en actas, que no me gustan las vacaciones largas. Nos veremos pronto... yo les aviso cuando y dónde!!!! El Inquisidor” |