Sucesos
Mérida Ortiz: Me obligaron a decir quiénes colocaron las bombas
Al
ser trasladado a la División de Medicina Legal, el detenido
manifestó que está amenazado. La declaración que hizo fue grabada en
un video. Cuatro personas lo sindican de estar implicado en la muerte de
los tres soldados y Saida Gabriela Peroza
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Foto
ALEX DELGADO
Mérida Ortiz fue
llevado ayer desde la
sede de la Disip hasta
la División de Medicina
Legal para practicarle
el examen forense
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Los abogados de Silvio Daniel Mérida
Ortiz, de 38 años de edad, ex escolta del general
Felipe Rodríguez imputado en las explosiones en sedes
diplomáticas de España y Colombia
y en el edificio Caracas
Teleport, solicitarán protección para la familia del
detenido. El anuncio lo hizo Guillermo Heredia, junto
con Rigoberto Quintero.
Ambos estuvieron en el Tribunal 11 de Control para
iniciar el proceso de apelación de la medida privativa
de libertad.
La protección a la madre, hermanos e hijos del
aprehendido por el Cicpc se pedirá en vista de que
durante su cautiverio amenazaron a su familia.
Entre otras cosas le dijeron que sabían que su hija
estaba en una fiesta de halloween y que allí había
funcionarios policiales vigilándola. Efectivamente, la
muchacha estaba en una reunión el 31 de octubre.
Mérida Ortiz fue llevado a las 10:00 am de ayer desde
la sede de la Disip hasta la División de Medicina Legal
para practicarle el examen médico legal solicitado por
los abogados. 17 minutos después salió de la
dependencia del Cicpc.
Dos funcionarios de la policía política, chofer y
copiloto, tuvieron a su cargo el traslado en una
camioneta Nisan Terrano azul, de las que fueron
decomisadas a la Policía Metropolitana.
Los reporteros de sucesos que se encontraban en la
morgue lograron formularle algunas preguntas al
detenido, a medida que caminaba hacia el interior de la
dependencia y cuando salió. A primera vista no se le
observaron maltratos.
Estaba esposado.
Estoy bajo amenaza
Mérida Ortiz manifestó que está amenazado.
Cuando le preguntaron dónde fue liberado, respondió
que en Valencia.
“Me torturaron y me obligaron a hacer un video. Me
obligaron a decir quiénes eran los autores de las
bombas. Me amenazaron con mi hija”, explicó.
—¿Es verdad que colocaste los
explosivos?
—Eso es negativo, estoy bajo amenaza.
Una fuente informó que el cabo Pedro Sifontes, detenido
por la muerte de los soldados y Saida Gabriela Peroza;
la novia de éste, la menor que sobrevivió a la
matanza, y un ex funcionario de la Disip lo indician en
el asesinato de los tres militares disidentes y la
joven, así como en la colocación de explosivos.
La novia de Sifontes acudió a la policía judicial de
Parque Carabobo para decir que había reconocido a Mérida
Ortiz como uno de los participantes en estos dos hechos.
Habría manifestado: “Ese es ‘el Catire”.
Hasta hace pocos días, el Cicpc buscaba a “el
Catire” como un militar disidente.
Supuestamente el ex escolta del general Felipe Rodríguez
habría confesado en la Disip que actuó con Luis Chacín,
apodado “Armadillo”, en la colocación de las bombas
en las sedes diplomáticas. Luego de colocar los
explosivos, supuestamente el teniente disidente José
Antonio Colina, a quien también señalan como uno de
los dueños de las 144.000 municiones halladas en Catia
La Mar, habría accionado las bombas a control
remoto mediante un celular.
Por otra parte, se conoció que el Cicpc no allanó la
tipografía donde presumían que elaboraron los
panfletos hallados luego de las explosiones en las
legaciones diplomáticas, la residencia oficial del
gobernador Enrique Mendoza y el edificio Isabella en La
Castellana, donde estalló una caja sonora.
Lo único que han establecido es que los volantes fueron
impresos por una misma maquinaria.
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