El Nacional - Martes 11 de Noviembre de 2003 B/17
 

Sucesos

Mérida Ortiz: Me obligaron a decir quiénes colocaron las bombas

Al ser trasladado a la División de Medicina Legal, el detenido manifestó que está amenazado. La declaración que hizo fue grabada en un video. Cuatro personas lo sindican de estar implicado en la muerte de los tres soldados y Saida Gabriela Peroza

  SANDRA GUERRERO

Foto ALEX DELGADO
Mérida Ortiz fue llevado ayer desde la sede de la Disip hasta la División de Medicina Legal para practicarle el examen forense
Los abogados de Silvio Daniel Mérida Ortiz, de 38 años de edad, ex escolta del general Felipe Rodríguez imputado en las explosiones en sedes diplomáticas de España y Colombia y en el edificio Caracas Teleport, solicitarán protección para la familia del detenido. El anuncio lo hizo Guillermo Heredia, junto con Rigoberto Quintero.

Ambos estuvieron en el Tribunal 11 de Control para iniciar el proceso de apelación de la medida privativa de libertad.

La protección a la madre, hermanos e hijos del aprehendido por el Cicpc se pedirá en vista de que durante su cautiverio amenazaron a su familia.

Entre otras cosas le dijeron que sabían que su hija estaba en una fiesta de halloween y que allí había funcionarios policiales vigilándola. Efectivamente, la muchacha estaba en una reunión el 31 de octubre.

Mérida Ortiz fue llevado a las 10:00 am de ayer desde la sede de la Disip hasta la División de Medicina Legal para practicarle el examen médico legal solicitado por los abogados. 17 minutos después salió de la dependencia del Cicpc.

Dos funcionarios de la policía política, chofer y copiloto, tuvieron a su cargo el traslado en una camioneta Nisan Terrano azul, de las que fueron decomisadas a la Policía Metropolitana.

Los reporteros de sucesos que se encontraban en la morgue lograron formularle algunas preguntas al detenido, a medida que caminaba hacia el interior de la dependencia y cuando salió. A primera vista no se le observaron maltratos.

Estaba esposado.

Estoy bajo amenaza
Mérida Ortiz manifestó que está amenazado. Cuando le preguntaron dónde fue liberado, respondió que en Valencia.

“Me torturaron y me obligaron a hacer un video. Me obligaron a decir quiénes eran los autores de las bombas. Me amenazaron con mi hija”, explicó.

—¿Es verdad que colocaste los explosivos?
—Eso es negativo, estoy bajo amenaza.

Una fuente informó que el cabo Pedro Sifontes, detenido por la muerte de los soldados y Saida Gabriela Peroza; la novia de éste, la menor que sobrevivió a la matanza, y un ex funcionario de la Disip lo indician en el asesinato de los tres militares disidentes y la joven, así como en la colocación de explosivos.

La novia de Sifontes acudió a la policía judicial de Parque Carabobo para decir que había reconocido a Mérida Ortiz como uno de los participantes en estos dos hechos. Habría manifestado: “Ese es ‘el Catire”.

Hasta hace pocos días, el Cicpc buscaba a “el Catire” como un militar disidente.

Supuestamente el ex escolta del general Felipe Rodríguez habría confesado en la Disip que actuó con Luis Chacín, apodado “Armadillo”, en la colocación de las bombas en las sedes diplomáticas. Luego de colocar los explosivos, supuestamente el teniente disidente José Antonio Colina, a quien también señalan como uno de los dueños de las 144.000 municiones halladas en Catia La Mar, habría accionado las bombas a control remoto mediante un celular.

Por otra parte, se conoció que el Cicpc no allanó la tipografía donde presumían que elaboraron los panfletos hallados luego de las explosiones en las legaciones diplomáticas, la residencia oficial del gobernador Enrique Mendoza y el edificio Isabella en La Castellana, donde estalló una caja sonora.

Lo único que han establecido es que los volantes fueron impresos por una misma maquinaria.