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Ayer en su casa, después de estar preso por mil 118 días en la
cárcel de Ramo Verde en
Los Teques, el diputado
José Sánchez "Mazuco"
asegura: "No he dormido casi". Ayer en la mañana desayunó una arepa con
queso. No almorzó. No tiene hambre. "No tengo apetito, es probable que
sea por las emociones encontradas".
La primera noche de regreso a casa le dio tetero a su bebé, vieron "comiquitas"
y se durmieron juntos. Está sentado en la sala con su hijo en las
piernas. No se separan. No quieren. Apunta que le robaron
la libertad de ver
crecer a su hijo desde que tenía ocho meses. En ese momento llora. "Mazuco",
el abogado, el diputado y el ex secretario de seguridad ciudadana se
abraza a su pequeño Gabriel Ángel de tres años y lo besa. "Ha sido un
niño muy precoz. Todos hemos crecido en la adversidad".
Comentó que ayer en la mañana se sintió incómodo cuando se levantó de
su cama. "Me desperté a las 8.30 de la mañana y me quedé pensando. Le
agradecí a Dios y a La Chinita estar en mi casa. Mi cama en Ramo Verde
era de cemento y alta, la de aquí es bajita. Me sentí raro cuando bajé
las piernas y toqué rápido el piso".
De su último día en Ramo Verde recuerda la despedida con sus amigos
de la Policía Metropolitana enjuiciados por el caso del 11 de Abril.
Refiere que la notificación de la decisión de que se le cambiaba el
sitio de reclusión para su casa la tomó con "frialdad. No era lo
que esperaba. Yo esperaba libertad plena basada primero en mi inocencia
y segundo porque esperaba el estricto cumplimiento del artículo 200 de
la Constitución".
El día de su salida lo custodiaron 20 motorizados
de la Guardia Nacional
y dos jeep. Salió con la bandera del estado Zulia amarrada en su cuello.
Se despidió de los 108 recluidos que hay en Ramo Verde y de sus
familiares. "Era día de visita". Recuerda que fue emotivo. "El personal
administrativo me aplaudió a la salida. Ellos dirían: Se va, ya no me
interesa que se sepa que lo respeto y lo aprecio".
De su antes y el después asegura que conserva "intacta la integridad.
Salí del Zulia el 15 de octubre esposado de pies y manos. Salí en un
avión militar y regresé en un avión militar. Fui y vine siendo inocente.
Diez jueces y nueve fiscales pasaron por mi caso y nunca se me comprobó
nada. A los que me calumniaron y vilipendiaron los perdono. No tengo
rencor, ni resentimiento".
Destaca que es el momento de la reconciliación en el país. En su
condición de diputado de la Asamblea Nacional asegura que utilizará la
diplomacia y los mecanismos políticos que le da la ley para
conversar y conciliar con todos los políticos, no solamente los elegidos
por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). "Estaré a la
disposición siempre y cuando se discutan leyes en beneficio del pueblo
venezolano. Leyes en las que impere la justicia, el orden y
la paz social. Fui
elegido para defender al pueblo".
Recuerda "perfectamente" a todas las personas que lo visitaron
durante su tiempo detenido en la cárcel militar de Los Teques. "Muchos
amigos se fueron, más nunca los vi y utilicé la filosofía de que hay que
dejarlos correr".
Afuera de su casa hay funcionarios de la GN permanentemente. "Me han
brindado apoyo y reconocen mi triunfo. Les pedí respeto para mis vecinos
y que entiendas que hay niños para que no intimiden con las armas".
-¿Cuál es la prioridad del diputado José Sánchez ante la
Asamblea Nacional?
-La primera está basada en el compromiso moral que
tengo con los presos políticos. Esa es la primera meta a cumplir a
cabalidad. Voy a promover la ley de amnistía que era una de mis
propuestas electorales y que pienso cumplir no sólo por los que se
encuentran injustamente tras las rejas como fue mi caso, sino por los
que han sido desterrados de Venezuela sencillamente por disentir por
causas políticas. Yo creo que llegó el momento para que cese el odio,
que cese la violencia, la pugnacidad innecesaria y que los exiliados
regresen al país a los brazos de su familia y a seguir trabajando por
Venezuela. Una de mis prioridades es llamar a la reconciliación del país.
Ese fue un objetivo que me propuse, que me tracé y el cual pienso
cumplir.
-¿Qué significa
para usted la medida de tener casa por cárcel?
-Es una gran injusticia y aspiro a que el Tribunal Supremo de
Justicia y la Sala Plena de Casación Penal corrija esa falla y tanto el
diputado Biagio Pilieri, como yo podamos retornar a nuestras vidas con
absoluta normalidad, porque igual tenemos confinamiento. Nosotros no
tenemos por qué estar detenidos y menos en estas circunstancias.
-¿Qué le dice a las personas que presiden el sistema judicial
en Venezuela?
Que piensen que ellos están contratados por el Estado para cumplir
una misión y tiene que darle cumplimiento a lo que dice estrictamente
la Constitución. Tiene que ser una posición idónea, transparente,
expedita, equitativa y no sencillamente trabajar por un partido político.
Yo creo que es imperioso que entiendan que 27 millones de venezolanos
están contando con ellos y que aspiramos a que la justicia se dé en el
país con absoluta normalidad, como realmente está contemplado en las
leyes, porque las leyes existen, el problema es la aplicación.
-¿Qué le dice a los jueces que están llevando los casos de
los presos políticos, tomando en cuenta que la jueza María Lourdes
Afiuni está presa por dictar una medida apegada a la ley?
-Con la jueza Afiuni tengo un compromiso moral. Yo lucharé por su
libertad. Ella no tiene por qué estar detenida. Es una gran injusticia y
aspiro a que los órganos jurisdireccionales corrijan esa gran falta que
se está cometiendo contra ella y que ella pueda regresar a su casa con
su hija, una adolescente que está batallando sola como batalló mi esposa
con el bebé, durante tres años y 23 días.
¿Qué espera para Venezuela?
- Para Venezuela quiero libertad. Considero que Venezuela tiene que
volver a la normalidad. No es posible que sigamos odiándonos unos con
otros. Aspiro a una sincera reconciliación y que ésta sea lo más pronto
posible. La mayoría de los venezolanos no quieren más odio, no quieren
más separación, no quieren más polarización que es lo que estamos
viviendo hoy en día. Un grupo político contra otro grupo político. Estoy
convencido que lo que quiere el venezolano es la paz y la reconciliación
entre todos. Muchos de los que estamos tras las rejas, porque me siento
tras las rejas, queremos vivir en libertad y queremos un país en armonía.
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