Antes de morir conseguiré la libertad de Joseíto”

Jéssika Ferrer Palma / noticias@laverdad.com

La desesperación y la angustia motivaron a Teresa Montiel, madre de José Sánchez ''Mazuco'', ex secretario de  Seguridad y Defensa en Zulia  detenido desde el 15 de septiembre de 2007 por la muerte de Claudio Macías, a escribirle tres cartas al presidente Hugo Chávez y dos a la Fiscalía General de la República para negociar la libertad de su hijo. La mujer siente que se muere al saber ''a su inocente'' tras las rejas. La audiencia preliminar la han suspendido nueve veces y el juicio no tiene fecha para comenzar.

Con sus 75 años, Montiel viajó en más de cinco ocasiones de Escuque, en Trujillo, a Caracas para entregar las misivas, hizo colas interminables, convenció a las secretarias de las oficinas de correspondencia para que aceptaran los sobres y los entregaran con urgencia. La idea de cambiar su libertad por la de su hijo no convenció a los lectores. Las dos respuestas que recibió fueron de puro formalismo institucional.

Montiel aseguró en entrevista a La Verdad que no se rendirá. Antes de morir conseguirá la libertad de su hijo. La altivez y fortaleza de la anciana dura poco, decae inmediatamente al recordar que Sánchez es un preso inocente y que su cuerpo no le responde al esfuerzo físico requerido para gestionar su libertad.

''A quién tengo que escribirle para que suelten a Joseíto'', exclamó Montiel antes de llorar. La desesperanza se adueñó de sus palabras. Recordó que desde el arresto le subió el azúcar, padece de insomnio, rebajó 13 kilogramos y por el descontrol en la tensión arterial casi sufre varios infartos.

Misión celestial

Para no morirse de sufrimiento, Montiel se aferró a los rezos. Armó dos altares en su casa en Trujillo, uno en la sala y otro en el cuarto. Montó a san Marco de León, al Justo Juez, a santa Rita de Casia, abogada de lo imposibles, y a la virgen de La Milagrosa. Les suplica a diario que se les conmueva el corazón a los jueces.

''Me arrodillo cada vez que recuerdo la injusticia hacia mi hijo. En la madrugada me levanto a pedirles, me duermo mirándolos para que no se olviden de mi caso. Me entregué completamente a ellos. Sé que lo cuidan y lo regresarán conmigo, espero que sea antes de su cumpleaños el 29 de septiembre''.

Aseguró que diariamente les cambia los velones a las imágenes. A sosegado su tristeza con las oraciones constantes. ''Mi fe y paciencia no pueden decaer. Si caigo, Joseíto se viene conmigo'', repetía la mujer mientras indicaba que para no entristecerlo le ocultaba su estado de salud. Hace un mes que no lo visita, sufrió una crisis depresiva y su médico le recomendó no viajar. Hace un par de días, además, le inmovilizaron un brazo tras caerse de la cama.

No alcanza el dinero

Los gastos de traslado, hospedaje y manutención tienen de cabeza a la familia Sánchez Montiel. Su madre debe bandearse con la pensión, la costura y las ayudas de sus tres hijos mayores para visitar a ''Mazuco'' en la cárcel de Ramo Verde, en Los Teques.

En los cuatro días de visita gasta dos mil bolívares fuerte como mínimo, a pesar de que recurre a amigos donde le dan comida y alojo. Cuando no pueden, intenta buscar más dinero, si no lo consigue lo visita un día o pospone el viaje para cuando pueda completar el gasto.

Enfatizó que por ser ''Joseíto'' un hijo cariñoso, amoroso, con buenas relaciones de amistad, buen hermano y trabajador muchos colaboran. ''El dinero no alcanza y el nos espera siempre''.

A su parecer deberían cambiar de abogados pero la falta de recursos se lo impide. ''No tenemos dinero para botar. Somos humildes, vivimos del trabajo, por eso le confió a Dios su libertad''.

Un trajín

Las visitas de José Sánchez Montiel son de jueves a domingo de 10.00 de la mañana a 5.00 de la tarde, sin embargo, el ajetreo de su familia se extiende de lunes a lunes, aún cuando la visita es semanal.

Los primeros dos días de la semana le lavan y planchan la ropa, le preparan la comida, hacen una pequeña compra, recogen entre los amigos las cartas y detalles que le enviarán y viaja su madre de Escuque a Maracaibo.

El miércoles salen temprano Teresa Montiel y María de Sánchez. Viajan por tierra a Caracas para animar al ex secretario de Seguridad y Defensa.