"LA SOCIALISTA JUSTICIA O LA JUSTICIA SOCIALISTA?
El dia 26 de abril de 2007, fui acusado públicamente por el ciudadano Nicolas
Maduro de terrorista y traidor a la patria, por el hecho ocurrido en los
alrededores de la sede de la embajada de Bolivia, casualmente el Ministerio
Publico me acuso formalmente por los delitos de terrorismo y traición a la
patria, acusación que sirvió para llevarme a juicio privado de mi libertad y al
final del mismo condenarme a cuatro años por el delito de intimidación publica
siendo absuelto del delito de traición a la patria, vale decir que de haber sido
acusado del delito por el cual fui condenado no hubiera estado privado de mi
libertad y menos aun hoy luego de ser condenado.
Fui procesado en un juicio oral y público conducido por una juez previamente
destituida presuntamente por no acatar la orden de inhibirse en un caso de
supuesta corrupción con el manejo de dólares provenientes de CADIVI, en el
transcurso del debate no se pudo probar ninguno de los delitos que formaban
parte de la absurda y grosera acusación presentada por la Vindicta Publica, bien
lo sentencia el adagio popular: “ el picado por culebra le tiene miedo al bejuco”
no obstante fui condenado por algo que es asemejaba a los delitos iniciales,
esto quizás por el temor que le significaba a la juez volver a perder el trabajo
obtenido con “esfuerzo”, y así no arriesgarse a perder nuevamente su salario que
es verdaderamente significativo; sin contar los beneficios y privilegios que
derivan del hecho de tener la sagrada oportunidad de impartir justicia. A toda
esta surrealista situación, le tengo que sumar 18 meses de prisión en la cárcel
política de nuestro país, la cual no tiene nada que envidiarle a la cárcel de
Guantánamo que tanto se critica.
Proporcionalmente he permanecido en prisión más tiempo que el presidente Chavez
y sus compañeros de causa, más tiempo que cualquier funcionario de este Gobierno
y de los gobiernos del pasado que han dilapidado los recursos de nuestra
sociedad, más tiempo en prisión que cualquier seudo líder de la mal llamada
oposición política del país con las excepciones de aquellos dinosaurios de la
política venezolana que solo ambicionan una cuota de poder, para tomar su parte
del botín.
Luego de aceptar una sentencia bastante cuestionable; por entender que el Poder
Judicial de nuestro país, como bien lo afirma la ciudadana Luisa Estela Morales,
“ es un poder que forma parte de un gobierno”; no es posible obtener una
decisión en ninguna instancia que se ajuste al derecho penal, situación que me
obligo a continuar el proceso en la fase de ejecución de la sentencia, lo que
significaría obtener el beneficio procesal correspondiente, por haber sido
condenado por un delito leve, sobre todo comparado con la acusación inicial.
Sorprendentemente continuó encarcelado ya que los beneficios procesales en
nuestro país, lamentablemente son otorgados con mucha frecuencia a ciudadanos
que han cometido graves delitos como homicidio, robo, hurto, violación delitos
relacionados con el narcotráfico, entre otros. He presenciado como se les ha
otorgado la libertad a ciudadanos recluidos en la cárcel política donde me
encuentro, que han asesinado a ciudadanos inocentes, beneficios otorgados al
margen de lo exigido y permitido por la ley. Todos los días vemos como salen en
libertad desde la sede de los tribunales de nuestro país, ciudadanos implicados
en delitos graves, como homicidio, robo, violación, violencia contra la mujer,
secuestros, extorsión, en fin personas que por exigencia de la ley, no pueden ni
deben gozar de este tipo de beneficio, mientras se mantiene en prisión a
aquellos ciudadanos que si cumplen con las exigencias de la ley para obtener
algún tipo de beneficio procesal, pero por alguna extraña e inexplicable razón
se mantienen en prisión.
Mientras nuestra Asamblea Nacional discute acuerdos para felicitar al presidente
electo del llamado “Imperio”, mientras discuten la responsabilidad penal de un
ciudadano que fue candidatos presidencial y ahora quiere ser alcalde, para
mantener su nomina política, mientras se pierde tiempo y dinero en estas
discusiones, la sociedad venezolana no cuenta con instrumentos jurídicos que
garanticen su seguridad personal y no continúe siendo la inseguridad la política
criminal de un Estado que supuestamente su principal preocupación es el
bienestar del ciudadano. Mientras se gastan recursos en la formación de
movimientos con nombres de apartamentos integrados por persona que en algún
momento apoyaron y defendieron lo que hoy tanto critican, peor aun, se
beneficiaron económicamente de ello, más del 50% de los venezolanos somos
discriminados directa o indirectamente, por el sólo hecho de no acompañar de
manera alguna, lo que para otros tantos venezolanos significa la esperanza de
una Venezuela mejor, justa y equitativa, pensamiento para nada cuestionable o
criticable, pero no se puede incluir a los excluidos, excluyendo a los supuestos
incluidos, no se puede crear una nueva clase de ciudadanos discriminados y
excluidos para vengar a los que por mucho tiempo lo fueron.
Invito a aquellos que tienen la facultad casi divina de impartir justicia, que
lo hagan respetando sus convicciones morales y ciudadanas, para que la justicia
forme parte de nuestra sociedad y no de nuestro gobierno.
“No hay peor mal, que el se hace bajo las apariencias del bien”
Simón Rodríguez
Luis Alberto Rodríguez Villamizar
Terrorista y Traidor a la patria
Según el ciudadano canciller."
Noviembre 12, 2008