EL “STATU QUO” DE LA JUSTICIA Y LA MUERTE.

La justicia venezolana se prepara para retomar las actividades “normales” y “cotidianas” al regresar del “receso” judicial o regresar a su “statu quo”, iniciado el 15 de agosto; receso tomado sin importarle a los jueces y juezas las 11.000 mil causas pendientes sin juicio; 200 muertos en los penales venezolanos durante el año el año 2007, 400 homicidios mensuales por diferentes causas violentas y en fin, todo un panorama que ameritaba un “receso” judicial.; para luego continuar con la aplicación de justicia que es algo que puede esperar; pero la muerte no espera y continua su eficiente labor en nuestra sociedad.

A tan nefastos números, hay que sumar algo verdaderamente aberrante, abominable e inaceptable, la muerte de un madre de 17 años de edad de nombre Maria Rojas y su pequeña hija, la doctora, abogada, médico, arquitecto, ingeniero, premio Nóbel, ama de casa o madre, Maria Alejandra; muertes ocurridas gracia a la incapacidad, ineficiencia y complicidad, de los funcionarios encargados de custodiar y salvaguardar la vida de los ciudadanos privados de libertad, unos penados y otros inocentes hasta que un juez independiente, imparcial y transparente dictamine lo contrario, en un juicio justo, expedito e imparcial. Derecho a la vida consagrado en la Constitución Nacional , el cual al parecer no aplica para los ciudadanos que se encuentran en los penales venezolanos y para sus familiares; ya que tanto penados, procesados y familiares son considerados por estos funcionarios incapaces, mediocres e indeficientes escoria humana y son tratados como tal.

Los penados tienen que cumplir con sus condenas y responderle a la sociedad por el daño causado, pero bajo condiciones dignas y humanas, tanto para ellos, como para sus familiares que no son responsables de los actos cometidos por sus hijos, nietos, sobrinos, tíos, esposos, primos, etc. Cada vez que ocurre un hecho como el acaecido el día domingo 09 de septiembre en el centro de reclusión llamado “ La Planta ”, yo me pregunto, ¿Están en las cárceles todos los que deberían estar?

La sentencia a muerte impuesta por los jueces de nuestro país, por el retardo judicial causado por la ineficiencia y la ineficacia de una gran cantidad de jueces, fiscales y abogados que forman el sistema de justicia, ahora transciende  los familiares y lo que es más indignante, a una verdadera inocente. ¿Dónde están los responsables de esas muertes?, ¿ Dónde están los responsables de la muerte de la ciudadana Maria Rojas y de la doctora, abogada, arquitecto, ingeniero, premio Nóbel, madre y ama de casa Maria Alejandra? Todavía no lo sabemos y quizás nunca se sabrá; pero de algo si estoy seguro; hay un cómplice necesario ya identificado y no es otro que el director del penal, el cual debe ser destituido de inmediato, ya que esas granadas no llegaron a manos de los reclusos por casualidad; ya la vindicta publica y los cuerpos de seguridad del Estado deberían tener al responsable del hecho; qué tan difícil y complejo puede ser encontrar al culpable de este hecho en un recinto de unos 1000 metros cuadrados , con una población de 500 personas, plenamente identificadas. Bueno si la vindicta pública fue capaz de imputarme de traidor  a la patria y terrorismo, cualquier cosa se puede esperar. Esto es un caso verdaderamente bochornoso y escandaloso que debe ser tratado con la importancia que tiene el hecho aberrante y grotesco del asesinato de una niña de 18 meses en un recinto penitenciario, donde hay más seguridad y custodia que en cualquier barrio de Caracas.

Hechos como este y como cientos más me hacen confirmar con tristeza y rabia, que para la vindicta pública y el sistema de justicia, hay venezolanos de primera y venezolanos de segunda. Murió una futura doctora, médico, arquitecto, abogada, ama de casa o madre; pero ¿Cuál es la importancia de esa muerte si sólo era la sobrina de un recluso de “la planta”; pero les aseguro que si fuese la sobrina de un ciudadano de “primera” ya el culpable estuviese siendo sometido a  las rutinarias torturas de los cuerpos policiales. Es indignante seguir observando la discriminación que hace la justicia venezolana, perpetrada por la corrupción, indolencia y prevaricación de jueces, fiscales, abogados y magistrados de las cortes de apelaciones, que si bien es cierto no son todos, lamentablemente los que no lo son, tiene que cargar con el estigma de aquellos que están alejados de la ética y los  principios fundamentales del derecho, por conveniencia o por desconocimiento de ellos.

Señores jueces, fiscales y abogados, la muerte y la justicia tienen algo en común, no discrimina ni establece diferencias, en ello la muerte es más eficiente que nuestra justicia.

En el momento que ocurrió la muerte de Rafael Vidal, a quién admiré como profesional  y tuve la oportunidad de conocerle en una conferencia sobre liderazgo empresarial; todos los medios de comunicación dieron la noticia, cubrieron la noticia y realizaron un seguimiento de la noticia y del juicio hasta su culminación, el culpable fue condenado ya que se hizo justicia; pero que diferencia existe entre la justicia entre Rafael, Maria y Maria Alejandra?, la única diferencia es que a Rafael le dieron la oportunidad de ser un ciudadano ejemplar para la sociedad, pero a Maria Alejandra se la arrebato una granada detonada en un recinto penitenciario en los brazos de su madre quien tampoco tendrá la oportunidad de ser una madre ejemplar; en estos tiempos de “ igualdad social” al parecer este tipo de diferencias no debería existir y menos hechas por la justicia; todos somos iguales ante la ley como lo somos ante la muerte. Llevo 136 días detenido en la D.I .S.I.P a la orden de ¿?, ya que el Juez de control decidió quedarse con mi expediente durante el receso y no tengo juez de juicio, situación que me priva de mi derecho a la defensa, ya que no tengo a quien realizar mis peticiones como persona inocente constitucionalmente. 136 días imputado por la ciudadana Erinia Rojas y el ciudadano Didier Rojas fiscales 74 y 24 del Ministerio Público, por los delitos de traición a la patria y terrorismo; fiscales que con esta burda, zúrrela y aberrante acusación, han demostrado como es utilizada la vindicta publica para perseguir a ciudadanos inocentes de tan monstruosos delitos; terrorismo y traición a la patria.

El Sr. Fiscal General de la República a quien respete como jurista y que la coyuntura política lo ha hecho alejarse de esos principios del derecho que defendió y enseño en algún momento de su vida, habló recientemente de “terrorismo mediático”; por la actitud que han tomado algunos medios de comunicación en defensa de los pensamientos de millones de venezolanos y la cual el no comparte; pero Sr. Fiscal cómo llamamos el hecho de imputar a 2 ciudadanos por los delitos de traición a la patria y terrorismo, sin tener elementos de convicción para tal imputación ¿ terrorismo fiscal? o ¿ terrorismo judicial?. Sr. Fiscal recuerde las palabras de Jesucristo a sus apóstoles: ¿Por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano y no echas primero la viga de tu ojo?, echa primero la viga de tu ojo.

Terrorismo judicial orquestado por muchos jueces y magistrados de algunas cortes de apelaciones, como la encargada de conocer la acción de amparo intentada por mi, en contra de una decisión tomada por el Juez Sexto de Control y que hasta la fecha no he tenido respuesta a pesar de ser una acción legal que debe ser tramitada de manera rápida y expedita. Seguiré denunciando y seguiré escribiendo hasta que mis finanzas me lo permitan, si es necesario gastar hasta el ultimo centavo obtenido de manera honesta y licita les juro que así lo haré, ya que prefiero eso antes de que otros sean sometidos a la injusticia y la mentira del sistema judicial venezolano.

Solicito públicamente ya que no tengo juez a quien solicitarlo, se me permita ejercer mi derecho a expresarme a través de los medios de comunicación social audiovisuales y así ejercer el derecho a la defensa que se me ha negado y se me continua negando. Invito al ciudadano canciller y al ciudadano Fiscal General de la Republica a informar al país, sobre mí acto de traición a la patria y sobre el delito de terrorismo que se me imputa, que le muestren al país los cheques, depósitos y el dinero recibido por la C.I .A y el Imperio, que le digan al país quienes son los integrantes del grupo terrorista y organización criminal denominado “Rómulo Gallegos, que le digan al país, que es en realidad ese movimiento y que buscaba con colocar y quemar Bin Laden, Mata Suegras y Pinochos.

Solo exijo un juicio justo, expedito, imparcial y transparente y ser tratado como un ciudadano inocente hasta que un juez independiente imparcial y transparente decida mi absolución o condena, pero confió que seré absuelto de tan infame imputación porque soy inocente.

“La afirmación de que la verdad está ahí y tiene que acabar con la ignorancia y el error es una de las más grandes seducciones que hay”

Friedich Nietzsche.

Lic. Luis Alberto Rodríguez Villamizar

C.I. V- 11.203.267

Prisionero Político depositado en los calabozos de la D.I .S.I.P