Declaratoria de huelga de hambre

Una vez mas, el poder judicial y quienes lo manejan desde otros poderes me obligan a declararme en huelga de hambre pero esta vez de manera indefinida, o hasta que se realice un juicio justo apegado a la normativa legal vigente, sin presiones externas por un juez imparcial.

Estoy encarcelado desde el 26 de abril de 2007, hasta la fecha no se ha realizado el juicio correspondiente, estoy acusado por traición a la patria y terrorismo, dos delitos inventados por la fiscalia, cumpliendo instrucciones precisas del Ministerio de Relaciones Exteriores, debido a las infundadas declaraciones emitidas el día de mi detención. Durante estos ocho meses de encarcelamiento se han violado todos mis derechos humanos y fundamentales, incluidos el debido proceso y  el derecho a ser juzgado por mis jueces naturales, ya que estoy siendo enjuiciado por un juez de “guerra”, cuando debería estar siendo enjuiciado por un juez ordinario debido a los delitos a que el delito que se me imputa es un delito tipificado en el Código Penal, el delito de traición a la patria y en virtud de lo establecido en las normas procesales. No existe un solo elemento de convicción que determine mi participación en los hechos que se me imputan y por si fuera poco la calificación realizada por la fiscalia es una verdadera aberración jurídica. Ni siquiera el presidente Chávez y sus compañeros fueron enjuiciados por traición a la patria.

Por todas estas razones he decidido declararme el huelga de hambre desde el día 2 de enero de 2008; sólo consumiré agua mineral, pasados 5 días de huelga de sólo consumiera 3 vasos de agua al día, hasta que mi cuerpo resista o hasta recibir respuesta sobre la petición realizada por mi en distintas ocasiones y no es mas que se realice un juicio justo e imparcial, estoy dispuesto a morir si es necesario, pero ya basta de tanta injusticia, mentira y abuso de poder por pare de jueces sin ningún tipo de valores y principios éticos y morales, que se prestan a operacionalizar los fraudes del ministerio público.

Sólo exijo respeto a mi dignidad como ser humano y ciudadano venezolano, no soy un traidor a la patria, ni tampoco un terrorista, hay quienes están detentando el poder en estos momentos que si les queda muy bien ese adjetivo, he sido amenazado de muerte, he sido torturado física y sicológicamente, me han amenazado en reiteradas oportunidades de ser traslado a un penal para que me asesinen; se me niega el derecho de asistencia medica especializada, todo esto por unas infames declaraciones sin fundamentos, que dedicaron en una acusación aberrante y sin sentido.

Luis Alberto Rodríguez

Prisionero Político depositado en los calabozos de la DISIP