Suspendida la audiencia preliminar en el caso de Leocenis García.
Marzo 17, 2009
10 meses lleva el periodista Leocenis García privado de su libertad. 10 largos meses confinado en el penal de Tocuyito por el simple hecho de haber roto una computadora y una mesa en la sede del diario El Periódico de Valencia, puesto que el cargo de porte ilícito de arma de fuego que se le imputa, según sus propias declaraciones, “No pudo ni podrá ser demostrado, toda vez que la supuesta arma nunca fue consignada ante las autoridades, por la sencilla razón de que nunca existió”.
Edgardo Agüero Sánchez
¿Cuál es la importancia de esta audiencia preliminar?
Estamos ante una irregularidad. No había ninguna razón para suspender la audiencia preliminar. En el caso de que la juez hubiera querido dejarme en libertad, tenía tres salidas. La primera era repetir lo que había hecho el tribunal de control, convalidando la decisión. La segunda mantenerme preso y traer a los dos que había dejado en libertad, lo que es un disparate jurídico, y la tercera, dejarnos a los tres en libertad. Lo irregular es dejar a los dos en libertad y abrir juicio a un tercero, siendo que los tres son detenidos por una misma causa. En eso radica la importancia de dicha audiencia, pues habiendo sido celebrada no tenían otra opción que la de dejarme libre. Bueno, en este caso, la única razón para que la audiencia no se de, es que el acusado no esté presente, y allí estaban presentes todas las partes, sin embargo la juez no celebró la audiencia, razón por la cual atenta contra el Código Orgánico Procesal Penal (COPP). Yo quisiera preguntar a Luisa Estela Morales, que piensa hacer con una jueza que viola el COPP y que viola la Constitución , por que si de lo que se trata es de cambiar un sistema judicial corrompido, en nada beneficia al país la reiteración impune de esta conducta.
El periodista enumera una serie de irregularidades de las que está plagado el expediente y no se explica como a estas alturas no se haya hecho justicia en su caso. La única explicación que tiene Leocenis, es que el empresario “Wilmer Ruperti haya comprado el expediente con el objeto de escarmentarlo debido a las denuncias que el periodista realizara en su contra. “Ese es el modus operandi de los mafiosos, y esa la razón por la que muchos periodistas prefieren callarse la boca”.
¿Usted habló de irregularidades, cuáles serían esas?
El MP promovió al señor Francisco Mayorga como director y dueño del diario El Periódico, donde Leocenis García le ocasionó politraumatismos a una computadora y torturó a una mesa alejándola de su familia. Hoy sabemos que el señor Mayorga no es ni ha sido nunca el dueño del diario El Periódico, por lo cual los fiscales Mario Rodríguez y Jaime Martínez, cometieron el delito de promover un falso testigo, mentir ante un funcionario público y usurpación de funciones. El mismo Mayorga afirmó en una entrevista para el diario Últimas Noticias, que el vicepresidente de ese diario Ramón Salazar, me había invitado a una reunión en El Periódico. Cómo es entonces que el MP me acusa de violación de domicilio. Todas estas irregularidades fueron cometidas por unos fiscales que me acusaron un día después de yo haberlos acusado ante su jefa superior Luisa Ortega Díaz, lo que nos llevó a recusarlos, así que el MP asignó un nuevo fiscal de nombre Ollantay González. Finalmente vuelven a colocar a Mario Rodríguez en el caso, siendo que ya había sido recusado. Razón por la cual me vi en la necesidad de enviarle una carta al señor Castillo, pidiéndole que tome en cuenta que los fiscales Martínez y Rodríguez, obstruyen el proceso penal al que he sido sometido, toda vez que este señor Mario Rodríguez, apareció en la audiencia y estando presentes todas las partes, la misma no se produjo.
Leocenis relata como hubo de oponerse por medio de la fuerza para evitar ser trasladado a Caracas: “Tuve que discutir miles de veces con el director del penal Lenin Rivas. Debido a esto es que no se produce mi traslado.
¿Usted a mencionado a Alejandro Castillo, que papel juega en este caso?
Alejandro Castillo, cuando se desempeñaba como fiscal 50 con competencia nacional, fue el encargado de investigar todas las denuncias que yo hice en razón de las irregularidades que se estaban cometiendo en PDVSA y contra el empresario Wilmer Ruperti, por los casos de Cadivi y lo que es peor, por transportar droga en los tanqueros de Pdvsa. Ahora Castillo está a cargo de la Dirección de Actuación Procesal del Ministerio Público, es decir es la persona que tiene a su cargo corregir cualquier actuación irregular cometida por los fiscales. En otras palabras, él es el garante de que las actuaciones del MP estén ajustadas a la Constitución y las leyes. Pero para asombro de tirios y troyanos, no sólo Alejandro Castillo permite que Mario Rodríguez tomé de nuevo el caso, sino que, a petición del propio Ruperti, sean acumulados en Caracas con un caso político incoado por mí en contra de este empresario.
¿Quién es Mario Rodríguez?
Mario Rodríguez es el fiscal comisionado para investigar la actuación policial en este caso. Él le dijo a Castillo que allí no hubo torturas. Castillo designó a la fiscal Samia Abimelis para que determinara si en efecto yo corría algún riesgo en el lugar de reclusión; yo le pedí a la fiscal que hiciera una investigación del expediente, así lo hizo y encontró dos informes forenses, de lo cual mi abogado tiene copia, que dicen que en efecto, Leocenis García evidenciaba signos de maltrato físico, contusiones y lesiones provocadas mediante golpes y la aplicación de electricidad. Este informe se lo envía la fiscal Samia por escrito a Alejandro Castillo, razón por la cual se desmiente la aseveración de Mario Rodríguez. Dicho informe determinó además que el Ministerio Público no tiene el arma cuya posesión se me atribuye, porque la policía de Carabobo asombrosamente nunca consignó la supuesta arma, porque dicha arma nunca existió, puedo jurar ante Dios y la virgen que jamás en mi vida he portado arma alguna quienes me conocen pueden dar fe de ello. Pero lo que resulta más asombroso aún es que existiendo las pruebas de que fui torturado, los policías que actuaron en el operativo donde me detuvieron, están en libertad además de no haber sido investigados en estos diez meses por los abusos cometidos en mi contra y en contra de mis acompañantes, y por si fuera poco ya no trabajan en la Policía de Carabobo.
¿A todas estas cuál ha sido la respuesta de Castillo?
Alejandro Castillo insiste en ignorar los vínculos existentes entre el fiscal del estado Carabobo, Jaime Martínez, el fiscal Mario Rodriguez y los hermanos Wallid y Abdala Makled implicados en el delito de narcotráfico y dueños del Periódico, donde se suscitaron los hechos. Es decir que el MP me acusa, defendiendo a unos señores que están asociados al narcotráfico internacional. Hasta ahora no hemos visto a nadie preso por corrupción, sabiendo como sabemos que hay una nueva clase llamada la boliburguesía que se ha enriquecido a costillas de esta revolución, como es el caso de Ruperti. Quiero dejar constancia de que a pesar de las irrefutables pruebas que yo mismo, personalmente le entregué a Castillo, nada ha pasado.
¿Deseas agregar algo?
Yo quiero decirles a los que buscan liquidarme moralmente, que si tienen la más remota aspiración de verme como vieron a ese bandido del padre Palmar, desmintiéndome públicamente, pierden su tiempo, porque conmigo no lo van a conseguir, porque lo único que yo tengo y con lo que no han podido ni podrán acabar es con mi nombre. Podrán cerrar como de hecho lo hicieron 6to Poder, podrán mantenerme preso si es lo que quieren, pero lo que nunca podrán es acabar con mí determinación de ir hasta el final con estas denuncias, no me retracto ni me retractaré. Esa es mi posición y es irrevocable.
Recuadro
Maria Lucía García hermana de Leocenis García denuncia en esta redacción una serie de irregularidades que se estarían presentando de manera sistemática en el caso que se le sigue a su hermano. Relata María Lucía que: “La jueza Karina Sucelli, juez de control cuarto, a cargo del caso que se ventila en Valencia, declino su competencia a Caracas aún cuando la defensa de Leocenis le solicitó una revisión de la medida cautelar a favor de ser juzgado en libertad, toda vez que se le habían violado sus derechos constitucionales, sin embargo la jueza Sucelli, no aclara por que declina y tampoco fundamenta las razones por las que le niega la medida. Además se estarían cometiendo otras irregularidades toda vez que estando el expediente en Valencia, los traslados a Caracas deben efectuarse sólo si el tribunal de la causa (Valencia) así lo permite. No obstante el tribunal noveno de juicio de Caracas, envía las boletas de traslado directamente vía fax al penal de Tocuyito sitio de reclusión del periodista García, esta situación se ha repetido ya en tres oportunidades. Por otra parte se mezclan las causas de un delito de acción privada con otro por difamación e injuria del año 2006, siendo que los delitos por difamación prescriben al año. Anteriormente se por lo que se estaría produciendo otra irregularidad de manera sistemática. Anteriormente se habían cometido otros exabruptos jurídicos, en razón de lo cual podemos asegurar que a Leocenis se le están violando de manera flagrante su derecho a un debido proceso”.