Nacional y Política
lunes 12 de octubre, 2009

Reyes Theis
el universal

"La Comisión Interamericana no necesita venir a Venezuela"

"Quien llevó a Insulza a su cargo (en la OEA) fue Venezuela y solo se le solicitó que tratara de sacar a Santiago Cantón de la CIDH"

El agente de Estado venezolano para los derechos humanos en el sistema interamericano, Germán Saltrón, niega que Venezuela se resista a que organismos multilaterales vigilen la situación de los derechos humanos en el país. Señala que si la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) pide perdón al Gobierno venezolano por su actuación en abril de 2002, aceptarían su visita. Revela que el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, llegó a ese cargo por el apoyo de Venezuela y que lo único que le pidieron fue la destitución del secretario ejecutivo de la CIDH, Santiago Cantón.

-¿Por qué el Gobierno no acepta la visita de la CIDH a Venezuela? -Venezuela le ha estado reclamando a la CIDH que cuando el golpe de Estado del 11 abril de 2002, no se pronunció en contra del golpe. Incluso el 12 de abril, una Ong colombiana introdujo una solicitud de medida cautelar ante la Comisión, solicitando que se le garantizara la vida al presidente Chávez, quien se encontraba secuestrado en Fuerte Tiuna, sin embargo la Comisión, representada por el secretario ejecutivo Santiago Cantón, se limitó a enviar una comunicación al ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de facto de Pedro Carmona (José Rodríguez Iturbe), en la que tratan al presidente Chávez como "señor" y se refiere al ministro como "su excelentísimo". El Gobierno venezolano considera que fue un reconocimiento al gobierno de facto. -¿Ese es el único cuestionamiento para la visita? -Se le ha venido señalando a la Comisión que sea objetiva, que reconozca su error, que no atienda a las denuncias infundadas y presentadas por las Ong, cuyas únicas pruebas que presentan son referencias a la información que recogen los medios de comunicación, que están en contra del Gobierno. No han podido demostrar ante la Corte, que es el verdadero tribunal de derechos humanos, que Venezuela ha violado el derecho a la información y a la libertad de expresión. No han podido demostrar que en Venezuela no existe independencia de poderes, y por eso son derrotados. Nosotros seguiremos defendiéndonos y demostrando que todo lo que se lleva a la Comisión obedece a una campaña internacional para desprestigiar al Gobierno del presidente Chávez. -¿Pero como no van a usar las Ong informaciones de prensa, si precisamente el Gobierno se niega a la presencia de la CIDH para comprobar lo que aquí ocurre? -Tres veces al año la Comisión tiene una reunión y hemos ido allá consecutivamente desde 2002 a rebatir la denuncias de las Ong. En la reunión están todos los comisionados y ellos no necesitan venir a Venezuela. Aún más, si ellos vienen, van a ver lo mismo que vieron en mayo de 2002, que hay una absoluta libertad de expresión y que se le garantizan los derechos humanos a todos los venezolanos. Ellos no tienen que venir para que en Venezuela se sepa que se respetan los derechos humanos. -¿Sólo una disculpa basta para aceptar la visita de la CIDH? -Si ellos piden disculpas públicas de su error cometido y garantizan que van a ser objetivos, independientes y transparentes, pueden venir. -Pero la CIDH de hoy no es la misma a la de hace siete años. Incluso la presidenta es venezolana... -Indudablemente, pero Santiago Cantón tiene siete años como secretario ejecutivo. La CIDH es una comisión prácticamente virtual, porque se reúne solamente tres veces al año. Quien maneja la Comisión es Cantón y parece que es vitalicio. A él lo nombró el secretario general, pero ahora lo atornillaron más, porque sólo puede destituirlo el Consejo Permanente, es más difícil sacarlo y él tiene un conflicto con Venezuela. -¿Venezuela no tiene aliados suficientes para que el Consejo Permanente destituya a Cantón? -Quien llevó a a Insulza a su cargo fue Venezuela, y a él solo se le solicitó que tratara de sacar a Santiago Cantón y ni siquiera el secretario general ha podido sacarlo. Eso demuestra el poder político que tiene ese funcionario. -Venezuela también se negó a aceptar la visita de una comisión del Mercosur. -Es que no puede porque nosotros no somos miembros activos del Mercosur, por lo que no pueden recibir denuncias ni venir a Venezuela a vigilar los derechos humanos. -¿Eso no evidencia resistencia de parte del Gobierno de Venezuela a ser vigilado? -Ninguna. Venezuela no tiene nada que ocultar en materia de derechos humanos, cualquier persona que esté aquí en una semana se da cuenta que hay absoluto respeto a la Constitución. Eso es una campaña mediática que lo que busca es desprestigiar al presidente Chávez. -¿No hay una contradicción en que el gobierno de facto en Honduras aceptó la visita de la CIDH y un gobierno electo democráticamente, como el venezolano, no lo acepte? -No, no, no. Es que el caso de Honduras es totalmente distinto. En el caso de Honduras desde el primer momento la OEA y la ONU condenaron el golpe. Ese es un gobierno ilegítimo. El caso de Venezuela es un gobierno legítimo y que solicita, con suficiente argumentación, que la Comisión pida disculpas. -También Venezuela se ha negado a aceptar decisiones de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos. -El caso de los ex magistrados de la Corte Primera demuestra que hay independencia de poderes. No es el Poder Ejecutivo el que se está negando a cumplir esa medida de la Corte, es el Tribunal Supremo de Justicia, que señaló que solicitar que se incorporen esos jueces, que son provisionales y que no gozan de estabilidad laboral, sería crear un caos judicial en el país, porque hay centenares de jueces provisionales que han sido destituidos, y en Venezuela para que los jueces tengan estabilidad laboral deben haber ganado concursos. -¿Insiste el Estado en que aquí no hay presos políticos? -No los hay. Consideramos que un preso político es el que está detenido sin fórmula de juicio, que permanece detenido sin ser presentado en un tribunal y sin una sentencia y aquí en Venezuela no hay casos de esos.