La reunión en la que se darán cita las altas autoridades de Cuba,
Venezuela, Nicaragua y Bolivia, este lunes en Tegucigalpa, para
formalizar el ingreso de Honduras en la Alternativa Bolivariana para las
Américas (ALBA), comenzó a generar una polémica cuyas repercusiones se
están sintiendo en el sur de la Florida.
La confirmada presencia del mandatario venezolano Hugo Chávez, y del
vicepresidente cubano Carlos Lage, generó críticas de líderes y
organizaciones de Miami que cuestionan la iniciativa originalmente
lanzada por Cuba y Venezuela en el 2004, como respuesta al Tratado
de Libre Comercio de las Américas (FTAA), promovido por la
administración Bush.
El presidente hondureño, Manuel Zelaya, firmará el lunes la
incorporación oficial de su país a la ALBA, para lo que también
ha invitado a sus homólogos Hugo Chávez, Evo Morales, y Daniel
Ortega.
''Estoy gravemente preocupada por sus recientes
declaraciones alentando el ingreso de Honduras al Alba'',
escribió la congresista cubanoamericana Ileana Ros-Lehtinen
en una carta dirigida al presidente Zelaya el jueves.
''Debido a que Honduras comparte una fuerte amistad con
los Estados Unidos, es desconcertante ver su abierto
apoyo a una inciativa fundada en una agenda que
contradice directamente la promoción de la democracia y
los esfuerzos de consolidación en la región'',
puntualizó Ros-Lehtinen.
La representante envió también otras dos misivas
sobre el tema, dirigidas a la secretaria de Estado,
Condoleezza Rice, y a Daniel Fisk, director para
América Latina del Consejo de Seguridad Nacional,
uno de los principales asesores del presidente
George W. Bush, pidiendo una ''cuidadosa revisión''
de la alianza de Estados Unidos con Honduras, que es
un país miembro del Tratado de Libre Comercio de
Centroamérica y República Dominicana.
''Este acuerdo ALBA va en dirección contraria a
los intereses de Honduras y en contra de un
aliado como Estados Unidos, que brinda mejores
oportunidades'', afirmó José Lagos, presidente
de la organización Unidad Hondureña, que convocó
a una protesa en Miami el lunes a mediodía
contra la reunión en Tegucigalpa.
Lagos dijo que alrededor de un millón de
hondureños que residen en Estados Unidos
envían varios miles de millones de dólares
en remesas a Honduras, y que unos 72,000
nacionales de ese país se benefician como
refugiados del estatus de protección
temporal (TPS).
El presidente hondureño ha sido un
ardiente defensor del Alba. Durante una
entrevista reciente con el canal Telesur,
Zelaya dijo que ``esta alternativa
bolivariana nos entusiasma''.
''Creemos que significa una nueva
forma de hacer asociaciones entre
países latinos () que hemos
resistido durante siglos las
inclemencias del internacionalismo'',
indicó el mandatario hondureño. El
optimismo de Zelaya ha generado
rechazo entre empresarios y
políticos en el país centroamericano
de diversas tendencias,
principalmente luego de la denuncia
del vicepresidente Elvis Santos, de
que se estaría preparando un
supuesto soborno a diputados
oficialistas para que ratifiquen el
acuredo en el congreso hondureño.
El próximo lunes a mediodía
activistas hondureños,
nicaragüenses, venezolanos y
cubanos se manifestarán ante el
Consulado Hondureño, en Coral
Way y la 71 avenida del suroeste,
para protestar contra la cumbre
del ALBA en Tegucigalpa.
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