Ramo Verde, 10 de abril de 2008
Señor:
MIGUEL ANGEL RODRIGUEZ
Programa "La Entrevista"
RCTV
Presente:
Antes de hacer referencia a la tragedia que junto con mi familia estoy padeciendo en virtud del terrorismo judicial del que somos víctimas muchos venezolanos, quiero hacerle llegar un cordial abrazo de amistad y solidaridad. Asimismo aprovecho la presente para manifestarle mis más profundos sentimientos de admiración y respeto por la forma tan digna y gallarda con que usted, al igual que todos los miembros de la Familia RCTV han enfrentado la aberrante decisión de este régimen de suspender la señal abierta y confiscar sus equipos de transmisión. Todo ello con la venia de los magistrados de la Tribunal Supremo de Justicia y la actuación complaciente de un sector de la Fuerza Armada Nacional, sin que hubiese mediado entre las partes un arreglo o indemnización como establecen las leyes de la República. Ante imperdonable atropello, estoy más que convencido que Dios y el Glorioso Pueblo Venezolano, en un futuro no muy lejano les gratificarán este abnegado sacrificio que ustedes estoicamente están realizando por el bien de la sociedad, y porque en estos aciagos momentos de la vida republicana, prevalezca el imperio de la verdad.
En lo que a mi caso respecta, deseo poner de manifiesto que este se debe a las instrucciones sólo atribuibles a HUGO RAFAEL CHAVEZ FRIAS, impartidas a un grupo de jueces y militares de alta graduación, y que me han mantenido recluido en esta cárcel militar tres años y cinco meses; como parte de una condena de doce años, seis meses, veintidós días y doce horas de presidio. Dicha pena se funda en la "presunta complicidad" en los delitos de "privación ilegítima de la libertad e insubordinación" en contra de la majestad del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y Comandante en Jefe de la FAN, los días 11, 12, 13 y 14 de abril de 2002.
Todo el proceso penal que se fraguó en mi contra se caracteriza por las reiteradas y sistemáticas violaciones al debido proceso y estado de derecho que consagra nuestra carta magna, sin que hasta ahora haya sido posible lograr que nuestro poder judicial, hoy secuestrado por una suerte de "juristas del terror", se haya apegado al mandato sagrado de que "todo ciudadano debe ser igual ante la ley".
Ahora bien, ¿por qué de este persistente ensañamiento específicamente en contra de mi persona si en esas fechas actuaron un significativo número de oficiales de alta jerarquía quienes tomaron decisiones y tuvieron una participación mucho más activa y protagónica que la del Capitán Otto Gebauer?, quien sólo fue un custodio más y cuya orden era "garantizarle la integridad física y el respeto de los derechos humanos al Ciudadano Hugo Chávez Frías.
En estos seis años que han que han transcurrido desde aquel fatídico abril de 2002, he sido vejado y humillado por mis ex compañeros de armas; se me expulsó de la Fuerza Armada sin derecho a la legítima defensa, perdí mi sueldo, los beneficios y pensión, así como el derecho a que mi familia llevara una vida tranquila y con la seguridad social respectiva. Fui perseguido por la DISIP y la DIM, así como por otros organismos policiales como al más sátrapa de los criminales. Cuando me capturaron, me torturaron y vejaron en los sótanos de la DIM por instrucciones superiores, y al día de hoy en esta celda de la Dignidad llevo 29.880 horas privado del don más sagrado del ser humano, que no es otro que la ¡Libertad!
Quiero denunciar públicamente, que toda esta persecución en contra de mi familia y de mi persona obedece única y exclusivamente a la ira desatada por el Sr. Chávez por oponerme enérgica y abiertamente a la mentira oficial fraguada, cuyo fin se orientó a crear el "mito" de su supuesta gallardía y valentía al enfrentarse a sus captores y de estar dispuesto a ofrecer la vida de ser necesario en aras de su proyecto revolucionario y el bienestar de las clase sociales más desposeídas e históricamente excluidas del país.
Como uno de los custodios que fui de Hugo Rafael Chávez Frías, el 12 de abril de 2002, y como integrante por orden de quien fuera mi superior inmediato el hoy Coronel (EJ) LUIS GUSTAVO MEDINA ACOSTA, de la comisión que igualmente lo custodió durante parte de su permanencia en la Isla de La Orchila, el 13 de abril, debo aclarar los siguientes hechos:
1. El 12 de abril de 2002 Hugo Chávez Frías fue trasladado al 35 Regimiento de Policía Militar por su Jefe de la Casa Militar, el general JOSÉ AQUILES VIETRI VIETRI y el Jefe de la Seguridad Presidencial, el hoy teniente coronel SUÁREZ CHOURIO, quien actualmente todavía forma parte del entorno presidencial.
2. Las funciones de custodia que ejercí se debieron a, órdenes superiores, y se debieron a mi experticia profesional en Derecho Internacional Humanitario.
3. Hugo Chávez Frías el 12 de abril fue ingresado al Regimiento de Policía Militar, unidad esta que cumple funciones de órgano auxiliar de Justicia Militar mediante la respectiva "Boleta de Reclusión" en el Regimiento de Policía Militar; siendo a su vez asistido jurídicamente por una comisión de fiscales militares quienes levantaron la respectiva acta. De este hecho, resulta curioso que la actitud de lo fiscales denotaba que no le reconocían el estatus de Presidente de la República, condición esta que el propio Hugo Chávez tampoco exigió. Este hecho queda demostrado cuando él, al estampar su firma en dicha acta en señal de conformidad con su contenido, no lo reclamó, ni colocó reseña alguna a través de la cual así lo manifestara. En dicha asistencia, la fiscal militar CARMEN CORINA AVARIANO, le notificó adicionalmente las imputaciones a las que sería objeto.
4. Hugo Chávez Frías fue recluido en una habitación con todas las comodidades, y nunca fue objeto de vejámenes morales o maltratos físicos. Se le trató como se haría con cualquier colega de armas, al punto que los coroneles JULIO DEL VALLE RODRIGUEZ SALAS y LUIS BELTRÁN VAAMONDE ROJAS (jefes de seguridad), en reiteradas oportunidades le facilitaron sus teléfonos celulares personales para que este se comunicara con sus familiares y allegados, sin restricción o control alguno.
5. A Hugo Chávez, el 12 de abril se le restringieron las visitas a su habitación en virtud del deplorable estado depresivo que comenzó a exhibir. Su condición anímica y estado emocional estaban significativamente afectado; lo que hacía poco recomendable para su dignidad personal qué militares subalternos no involucrados en su custodia y protección, lo observase en tan lamentable estado de desesperación y postración emocional. Quiero reiterarle que nunca se emitió orden alguna de causarle daños físicos o causarle angustia psicológica, muy por el contrario, las instrucciones fueron claras: "se debía preservar su integridad física y el respeto de sus derechos humanos".
6. El Sr. Hugo Chávez Frías nunca manifestó que seguía siendo el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y Comandante el Jefe de la FAN, ni reclamó que estuviera privado ilegalmente de su libertad. Lo único que le escuché decir en dos oportunidades, como si estuviera pensando en voz alta era que "… las órdenes de los jefes deben cumplirse", y que él era un soldado muy obediente, ya que las acataba sin ninguna objeción.
7. El Sr. Hugo Chávez Frías jamás expresó que estaría dispuesto a ofrendar su vida por el proyecto revolucionario, por el pueblo o por familiar alguno: Lo único que manifestó minutos antes de su traslado la noche del 12 de abril, fue que le recordarán al Coronel (EJ) JULIO RODRIGUEZ SALAS, que una de las condiciones de su renuncia había sido de que debía ser trasladado a la isla de Cuba.
8. Es totalmente falso, que Hugo Chávez se haya enfrentado en la isla de La Orchila a un supuesto "pelotón de fusilamiento" – ese pelotón de fusilamiento nunca existió –, por lo que su reiterada denuncia pública, hecha inclusive ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) a finales de 2006 resulta una vulgar farsa. Por el contrario, entre él y el personal que lo custodió en La Orchila se generaron vínculos de amistad, al extremo, que le ordenó al general ALI UZCATEGUI DUQUE (jefe de la comisión que lo trasladó a Caracas), que el Capitán de Corbeta MARINO VACCARI ALVAREZ, junto con el personal de sargentos de la Marina que le resguardaron su integridad, lo debían acompañar durante el viaje de regreso, ya que para él constituían un grupo que merecía su confianza, y los requería en consecuencia ante el hecho de que "… desconocía lo que le esperaba en la ciudad capital".
9. Asimismo, quiero manifestar que la tan nombrada "Operación de Rescate de la Dignidad" no fue otra cosa que un vulgar montaje preparado por el propio Hugo Chávez Frías y un grupo de generales al mando de RAUL ISAIAS BADUEL, con el objetivo de desvirtuar la renuncia y para ocultar las actitudes asumidas por todos ellos durante esos días. Hugo Chávez Frías salió de La Orchila en la madrugada del 14 de abril de 2002, sin ningún tipo de presión y mucho menos en medio de un enfrentamiento entre unidades militares, acompañado por la comisión que se trasladó a tal fin.
Para finalizar, quiero hacerle un llamado al noble pueblo venezolano, con la finalidad de que no permita más atropellos y violaciones a nuestra Constitución Nacional por parte de este empleado público, que desvirtuó sus funciones y ahora se comporta como si fuera una suerte de monarca de nuestra patria.
Vamos todos a luchar sin distinción de posturas políticas para recobrar nuestra libertad y a fortalecer nuestro sistema democrático. Recordemos que tenemos un compromiso impostergable e ineludible con las generaciones presentes de venezolanos que sueñan con un futuro provisor colmado de felicidades, y por las generaciones futuras a las cuales les debemos entregar un país de prosperidad. Particularmente abrazo la idea de la Iglesia Católica que por el bien de Venezuela, debemos procurar la "Paz y la Reconciliación de nuestro Pueblo"; pero eso sí, esto no implica la Impunidad. Todos los responsables de la destrucción generalizada de nuestro país; así como los gestores del odio y la violencia sembrados en nuestra sociedad, deberán responder ante nuestra justicia una vez que esta haya sido sometida a una profunda depuración y reestructuración.
Atentamente,
OTTO GEBAUER
PRESO POLITICO
"JUSTICIA, LIBERTAD Y DEMOCRACIA"