Gobierno federal de EEUU impugna
la nueva ley de Arizona

PHOENIX,
06 de julio del 2010.- El
Departamento de Justicia
de Estados Unidos
presentó el martes una demanda para impugnar la constitucionalidad de una
nueva ley de Arizona que criminaliza a los inmigrantes indocumentados.
El
gobierno entabló la querella en el Tribunal de Distrito en Phoenix.
El
Departamento de Justicia sostiene que
la nueva legislación de
Arizona —que está por entrar en vigencia a fines de este mes y que prevé que
policías locales y estatales interroguen e incluso arresten indocumentados
durante la aplicación de otras leyes, como revisiones de tránsito—
representa una usurpación de funciones federales.
La
medida federal era esperada desde hacía varias semanas.
El presidente
Barack Obama ha tachado la nueva ley
de Arizona de desorientada.
Los
simpatizantes de la legislación, en cambio, creen que es una reacción
razonable frente a lo que perciben como una falta de acción federal frente a
la inmigración sin papeles.
El
anuncio fue hecho el mismo día que una encuesta de USA Today/Gallup indicó
que los estadounidenses están divididos sobre si el gobierno debe enfocarse
en detener el flujo de inmigrantes indocumentados (50% de los encuestados) o
si debe desarrollar un plan para ver que hacer con los que ya están en el
país (45.
El
sondeo realizado el mes pasado señala que el 62% de los estadounidenses es
más propenso a creer que los indocumentados son una carga para el estado
mientras que el 32% cree que estos inmigrantes cumplen con sus
responsabilidades impositivas.
En
general, sin embargo, el 64% de los encuestados calificó el tema de
inmigración ilegal como "extremadamente
serio" o "muy serio", sólo
debajo de asuntos como la deuda federal, terrorismo, costos de salud y
desempleo.
Tamar Jacoby, presidente de la
organización activista ImmigrationWorks, opinó que aunque la ley de Arizona
es "una abominación", la demanda
presenrada el martes por el gobierno federal es una "jugada peligrosa" que
podría terminar haciendo más daño que bien.
"El
país ya está dividido en dos sobre la ley de Arizona, tanto que ambos lados
no pueden escucharse ni entenderse, y la demanda del gobierno sólo atizará
las llamas del debate", dijo Jacoby
en un comunicado.
"Sólo
el gobierno federal puede arreglar lo que está mal con la inmigración, pero
no con una demanda. Lo que se necesita es una reestructuración balanceada,
bipartidista que esté respaldada por un consenso nacional. El gobierno
debería enfocarse en desarrollar un consenso migratorio, no en exacerbar una
división creciente ni eliminar las posibilidades de un acuerdo negociado",
agregó.
Empero,
otros activistas vieron la intervención federal con buenos ojos.
"Vemos
la demanda hacia Arizona como un importante primer paso de nuestro país
rumbo a la lucha permanente contra el racismo y la intolerancia",
afirmó Angélica Salas, directora
ejecutiva de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes, con
sede en Los Angeles.
"Hoy
el gobierno federal reafirma su derechos a hacer cumplir, aplicar y defender
las leyes federales",
agregó.