Diario Las Americas
Publicado el 09-08-2009

Campaña por asilo a venezolanos

Y para detener deportaciones de refugiados

Alejandro López de Haro


Patricia Andrade, presidenta de Venezuela Vigilante, conocida en inglés como The Venezuelan Awareness Foundation, dijo que su organización planea una campaña pública para que las solicitudes actuales y futuras de asilos políticos de venezolanos --así como los procesos de deportación por habérsele negado la solicitud de asilo político-- sean reconsideradas por las autoridades estadounidenses.

En el año 2008 a 763 venezolanos les otorgó asilo político y 294 lograron obtenerlo a través de los tribunales luego de denegársele el asilo solicitado. Estas cifras son publicadas por el Homeland Security y el Ministerio de Justicia.

Según Andrade los números de aprobación debiesen de ser más altos ya que la situación política en Venezuela es delicada, especialmente para los que piden asilo. Este índice lo consideró muy “bajo” y dijo que era a causa de que todavía hay desconocimiento sobre la real situación en Venezuela, pues según ella, Venezuela es un país donde “no hay democracia”. Una de las tareas que se ha impuesto su organización es abocarse a que en la reforma migratoria que va a discutirse en el congreso estadounidense este año se tome en cuenta el caso venezolano.

Andrade comentó que su organización ha tratado de reparar este problema haciendo una campaña de información. Para este efecto Venezuela Vigilante mantiene una activa política de enviar rutinariamente listas actualizadas de supuestos presos políticos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y al Departamento de Estado, con quien sostuvo reunión recientemente. Andrade destacó que en los últimos diez años ha habido unos doscientos presos políticos y actualmente treinta y ocho presos políticos.

Andrade reconoce que Venezuela Vigilante tiene una importante tarea para que se reconozca a Venezuela como un país sin democracia y donde se persigue la disidencia política e ideológica. Dijo que la nueva ley orgánica de educación obligará a muchos venezolanos a emigrar por razones ideológicas. Pero debido a las normas de asilo político en EE.UU. y a las pruebas que se deben aportar para calificar como tal, estos potenciales emigrantes no podrán hacerlo. Su organización está abocada además a que las autoridades estadounidenses reconozcan que esta futura emigración será semejante a la operación Peter Pan de los niños cubanos en los años sesenta del siglo pasado.

Preguntada sobre si ella regresaría a Venezuela, respondió que “me encantaría”, pero que le era imposible pues sus actividades habían causado que el gobierno de Chávez la acusara de “conspiración, terrorismo y traición a la patria.” Por tanto si regresara a Venezuela, “iría directo a la cárcel.”