Sin juez y sin causa
Después de un año sin conocer qué había ocurrido con las denuncias sobre las
irregularidades en el Caeez y luego de escuchar al presidente Chávez desde su
programa dominical, el 15 de enero de 2006, señalar que así como hubo militares
golpistas, también los había corruptos, el general Delfín Gómez entendió que las
cosas habían tomado un rumbo preocupante para los uniformados que trabajaron en
la administración de la central azucarera.
Es por ello que el día 16 de febrero de 2006, el general Delfín Gómez se
presentó con sus abogados en la Fiscalía Decimoquinta de Barinas para consignar
un escrito en el cual manifestó su disposición de acudir ante dicha instancia
para colaborar con las investigaciones que se llevaban a cabo.
Pero sin conocer de los hechos por los que se le estaba investigando y sin tener
manera de preparar una defensa, el 10 de marzo de 2006 dos fiscales del
Ministerio Público decretaron la privativa judicial preventiva de libertad por
la presunta comisión del delito de peculado doloso y el juez de Primera
Instancia Penal del estado Barinas decretó el día 11 de marzo la orden de
aprehensión.
El mismo día sábado 11, al conocer tal decisión, el ex comandante del 62°
regimiento se presentó en la sede de la DIM, y el 13 de marzo se llevó a cabo la
audiencia de presentación ante el tribunal de control de Barinas.
A partir de allí transcurrió año y medio sin que el general Gómez fuese imputado
por los hechos por los cuales se le acordó medida de privación de libertad. Esto
quiere decir que los representantes de la Fiscalía se saltaron el debido proceso
al no realizar el acto de imputación formal en la fase de investigación, según
lo establece el COPP en su ar- tículo 130. La imputación formal es el acto donde
se informa al imputado de manera clara y precisa los hechos que se le atribuyen.
Debido a ello la defensa tuvo que acudir al TSJ para solicitar la avocación del
caso, por lo cual el TSJ ordenó que se realizase el correspondiente acto de
imputación.
Finalmente el 5 de diciembre de 2007 el Tribunal de Control número 3 de Barinas
imputó por cinco delitos al general Delfín Gómez.
En febrero de 2008 se realiza la audiencia preliminar, en la cual se ordenó el
juicio.
Sin embargo es tal la tensión que ha causado este proceso que en ese corto
tiempo se han inhibido nueve jueces y se han producido 3 recusaciones. Desde
hace mes y medio el proceso se encuentra paralizado sin juez que lleve la causa.