| Caso Anderson: el cangrejo de la
justicia venezolana |
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GP
Globovisión
18/11/2010 11:59:03 p.m. |
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Se cumplen seis años de la muerte del Fiscal
Danilo Anderson. El
caso del asesinato de este venezolano se ha convertido
en todo un "cangrejo policial". Uno de los principales
testigos, Alexis Peñuela, reveló que le habrían ofrecido
dinero para dar su testimonio. Ésta no sería la única
declaración presuntamente viciada.
Otro declarante, Giovanny Vásquez, reconocido como "el
testigo estrella", aseguró haber sido presuntamente
manipulado por el ex fiscal general Isaías Rodríguez,
para dar una versión que incriminara y pusiera tras las
rejas a un grupo de ciudadanos.
El caso Danilo Anderson trascendió su propio homicidio.
Alrededor de esta investigación han surgido otras
irregularidades que tocan directamente a funcionarios
públicos e instituciones del Estado.
En una entrevista ofrecida a Globovisión, los presuntos
autores materiales del asesinato del Fiscal Anderson,
(los hermanos Guevara) aseguran que se ha manipulado el
caso y que simplemente el Gobierno necesitaba culpables.
El ex fiscal encargado del caso, Hernando Contreras,
reafirma desde el exilio que se habría ejecutado un
fraude procesal al manipularse testimonios y actas.
A continuación, lea la entrevista completa realizada a
Rolando Guevara, uno de los detenidos por este caso.
Nuestra periodista Gabriela Perozo conversó con él:
Gabriela Perozo: 6 años tras las rejas
y año a año surgen nuevos elementos que desmontan el
juicio que se realizó en su contra y que finalizó con
penas máximas. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Rolando Guevara: Como Investigador
Criminal por 20 años puedo decir que jamás ni participe
ni conozco caso alguno que fuese trabajado como la
investigación de la muerte del Fiscal Anderson, primero
por la cantidad de instituciones y personas que
participaron (CICPC, DISIP, DIGSIM, Ministerio Público y
hasta la Policía del Estado Miranda) lo que derivó en
una serie de atropellos y delitos en contra de un grupo
de personas por falta de una dirección única que se
responsabilizará en la parte operativa por los
resultados de dicha investigación ya que el Ministerio
Público no cumplió con sus funciones lo cual quedó en
evidencia al ruletear el expediente de la División
Contra Homicidios, que es el órgano por excelencia en
trabajar este tipo de casos, a un grupo especial de la
Comisaría El Llanito (por que Isaías no estaba de
acuerdo con los resultados obtenidos por el Comisario
José Cuellar) y por último al grupo especial que venía
investigando el expediente del 11-A.
El caso Anderson es la investigación que todo
funcionario quisiera llevar por lo relevante del caso ya
que le garantiza a todos aquellos que logren resolverlo
ser premiados con un “cangrejo de oro”, posibles
ascensos y lo más importante el reconocimiento del resto
de los funcionarios que conforman la institución.
El Gobierno estaba interesado en neutralizar a Los
Guevara y es tan evidente que desde el año 2000 al 2004
nos vincularon a seis casos mediáticos y debido a que
siempre acudimos ante la autoridad a dar la cara la
última opción fue secuestrarnos y eliminarnos con el
detalle que no consiguieron al verdugo que se prestara
para simular un enfrentamiento y es cuando luego de
estar aproximadamente cinco meses privados
ilegítimamente de la libertad
sin pruebas en contra nuestra es cuando aparecen los
famosos testigos estrellas que fueron presentados de
manera ilegal al juicio y es aquí donde se ve que el
delito fue planificado por el Ministerio Público ya que
no les interesaba que el CICPC tuviera conocimiento
porque no querían correr el mismo riesgo que se les
presentó cuando sugirieron eliminarnos
En Venezuela no hay estado de derecho y lo que mal
comienza mal termina y el caso Anderson es un típico
ejemplo de ello. Vivimos la dictadura del siglo XXI y al
régimen le interesa tener aterrorizada a la población y
si puede encarcelar representantes de cada una de las
instituciones que le hacen resistencia como lo son
periodistas, militares, policías, políticos, estudiantes
y cuanto ciudadano se le ocurra reclamar sus derechos
constitucionales mucho mejor.
Gabriela Perozo: Primero Giovanny
Vásquez, luego Fernando Moreno Palmar después uno de los
fiscales que llevó el caso y ahora el testigo principal
de la autoría material del crimen Alexis Peñuela. Todos
ellos aseguran que el testimonio que rindieron es falso,
que les pagaron... en estas circunstancias, ¿qué esperan
de la justicia venezolana?
Rolando Guevara: El problema no es la
ley y/o la justicia venezolana, el problema está en los
encargados de hacer que la ley se cumpla y la justicia
se haga y lamentablemente esas son personas que carecen
de dignidad y ética, sólo son instrumentos que se
prestaron para cometer delitos en nombre de otros y que
en un futuro serán juzgados por organismos
internacionales donde cursan nuestras respectivas
denuncias. En Venezuela, los presos políticos no tenemos
derecho a gozar de los beneficios que otorga la ley ya
que estamos destinados a pagar las sentencias completas
mientras tengamos este régimen dictatorial como gobierno.
Los Guevara fuimos mencionados en un caso de espionaje
telefónico, luego imputados en el caso Montesinos,
declaramos en el caso de las explosiones en la embajada
de España y consulado de Colombia, allanados por la
fiscalía militar por el caso de los francotiradores de
Puente Llaguno, declaramos en el expediente de los
paramilitares de la finca Daktary y por último
secuestrados por el caso Anderson, algún juez será lo
suficientemente digno y objetivo para tomar una decisión
que favorezca a Los Guevara o es que en realidad querían
asesinarnos como lo ha manifestado el ex Fiscal
Contreras que se dijo en una reunión de directivos
policiales en momentos que nos tenían secuestrados y
como no consiguieron quien se prestara para
exterminarnos decidieron sentenciarnos a casi una cadena
perpetua contratando testigos, jueces y fiscales en
vista que en los casos anteriores siempre dimos la cara
y como no consiguieron quien nos asesinara la última
opción fue la de valerse de la necesidad de algunas
personas y las aspiraciones de otras para fabricar una
mentira que fue derrumbada por el tiempo y el
arrepentimiento de alguno de ellos que temen por lo que
pueda hacerles quien en un principio les ofreció, los
contrató y después no les pagó. Todo aquel que ha tenido
contacto con el expediente, todo aquel que asistió a
nuestro juicio, sabe que somos inocentes. Porque se
desmontaba prueba tras prueba, donde sólo quedó en
evidencia un montaje, donde tristemente sólo se veía la
incompetencia de los fiscales y la pobre labor que
realizó la policía.
Gabriela Perozo: Explique cuáles
pruebas quedan en su contra, qué evidencias sustentan
una condena de casi 30 años de prisión, luego de que los
tres testimonios rendidos en tribunales son falsos,
según los propios autores
Rolando Guevara: El Ministerio Público
presentó 147 elementos de convicción en nuestra contra,
que dicho sea de paso ninguna tenía que ver con la
culpabilidad de Los Guevara, todos iban dirigidas a
comprobar lo que se denomina
el cuerpo del delito y una vez iniciado el juicio
presentaron aparte los testimonios de Vásquez y Peñuela
los cuales fueron admitidos por el juez Luis
Ramón Cabrera sin el
control de las partes (la presencia de nuestra defensa
para que pudiera controlar el interrogatorio de ambos
testigos y participar en el mismo).
En el transcurso del juicio la defensa desmontó dichas
declaraciones por lo que cuando les tocó deponer
nuevamente en la sala de juicio estas personas por
instrucciones del Ministerio Público cambiaron por
completo sus declaraciones como por ejemplo decir en su
primera declaración que los explosivos y el dinero
Vásquez se los entregó a Romaní en Maracaibo y como no
pudieron sustentar la mentira, la cambiaron como que
Vásquez vino a Caracas y nos entregó el dinero y el
explosivo a Los Guevara, con este cambio de argumento un
juez en plenitud de facultades debió inmediatamente
suspender el interrogatorio y anular el testigo por
insania mental u ordenar su detención por falso
testimonio.
Durante el proceso el Ministerio Público solicitó al
juez que fuesen desestimados aproximadamente 50
elementos de convicción (de los 147) promovidos por la
vindicta pública, ya que eran testigos que cada vez que
la defensa interrogaba o no sabían nada del evento o
favorecía a Los Guevara lo cual molestaba a la parte
acusadora. Mi defensa solicitó, por citar ejemplos, me
fuera aplicado el polígrafo y fue negado al igual que se
pidiera a CANTV el registro de llamadas telefónicas
recibidas en la División Contra Homicidios para
demostrar que las actas policiales suscritas por el
funcionario Luis Revilla donde dice que recibió llamada
telefónica anónima incriminando a Otoniel y Rolando eran
falsas ya que la defensa tenía una copia de dicho
registro y también nos fue negada la petición.
En uno de los cubículos de la oficina que yo compartía
sembraron un plano hecho a mano donde graficaba la ruta
que supuestamente tomó el fiscal Anderson el día de su
muerte, a dicho dibujo le hicieron experticia con unos
cuadernos de Juan Carlos
Sánchez lo cual dio negativo, o sea que no fue
hecho por Sánchez pero a mi nunca me tomaron muestra
para determinar si fue elaborado por mí o descartarme (¿sería
que los del CICPC si sabían quien lo hizo?)
El mismo Ministerio Público en la persona de Gilberto
Landaeta manifestó en las conclusiones del juicio que
gracias al testimonio de Vásquez, Los Guevara seríamos
sentenciados ya que no había más pruebas que nos
incriminaran.
Es imposible poder relacionar a persona alguna con un
evento en el cual no participó y donde todo debe
demostrarse a través de pruebas, testimonios y
evidencias y en esta caso en particular Rolando Guevara
solo aparece mencionado en una llamada telefónica
anónima FALSA ,lo cual es inadmisible
constitucionalmente y por los testigos arrepentidos
Vásquez y Peñuela.
Gabriela Perozo: Juan Carlos Sánchez y
Antonio López no están
aquí para expresarse... ¿Qué dirían en su nombre, tras
conocerse las declaraciones de Hernando Contreras donde
asegura que la orden era eliminarlos?
Rolando Guevara:
Juan Carlos Sánchez
era una persona metódica, ordenada, que llegó a
representar en Venezuela e incluso a nivel de
Latinoamérica una oficina que se dedicaba a combatir la
piratería y lo relacionado a derechos de autor siendo
galardonado internacionalmente por sus logros. Una
persona que estaba muy pendiente de sus padres con
quienes se mantenía en contacto por lo menos ocho veces
al día. Apegado a la ley y cumplidor de la misma no era
capaz de usar y mucho menos comprar un CD pirata. Juan
Carlos fue secuestrado y llevado al Helicoide según
quedó registrado en la empresa del GPS que estaba
conectado en su carro y luego es asesinado cinco días
después en un presunto enfrentamiento en Barquisimeto.
El caso de Juan Carlos Sánchez jamás fue ventilado en
nuestro juicio y todo quedo bajo
la sombra del misterio.
Esperemos que la causa que es llevada ante la
jurisdicción de Lara tenga mejor suerte y se esclarezca
que jamás tuvo participación en ese caso, La
rentablemente su Papa el Sr. Pepe murió antes de ver que
se esta logrando se haga justicia en su caso y ya al
menos se tiene una respuesta jurisdiccional positiva
donde se negó el sobreseimiento, solicitado por Tursy
Simancas, ahora están a la espera el Fiscal Superior de
Lara decida si lo pasa o no a otro Fiscal para que opine
al respecto.
En cuanto a Antonio López era un abogado que visitaba a
Juan Carlos Sánchez ocasionalmente en la oficina, una
persona educada y con apariencia de ejecutivo, pero a
quien solo conocí de saludo ya que su vinculo se
limitaba con Juan Carlos.
El ex Fiscal Hernando Contreras no sólo dice que todo es
falso, también dice haber puesto en autos a la Dra.
Luisa Ortega de todas estas irregularidades y delitos
cometidos en contra de personas inocentes a sabiendas de
quedar detenido por ser parte del grupo que conspiró no
solo para detenernos sino incluso para quitarle la vida
a Juan Carlos Sánchez
y Antonio López y ella no tomó las acciones
correspondientes, lo que la convirtió a partir de ese
momento en cómplice, pero nuevamente y siendo nombrada
Fiscal General , Contreras le notifica por escrito y una
semana después que le entregan el documento de la
denuncia y que los medios de comunicación se hacen eco
de lo dicho por Contreras es que la Dra. Ortega da curso
al documento para que inicien la investigación de la
cual se desconoce hasta el presente que ocurrió con la
misma. ¿Cuál era el interés de la Directora de Actuación
Procesal en principio, y hoy, Fiscal General de la
República de ocultar las denuncias del Dr. Hernando
Contreras?
Gabriela Perozo: ¿Usted estuvo
involucrado en el crimen contra Anderson? ¿Cómo se
defendió de estas acusaciones durante el juicio?
Rolando Guevara: Jamás he tenido nada
que ver con la muerte del Fiscal Anderson, no lo conocí
ni tuve ningún tipo de vínculo con su persona. Mi
defensa durante el juicio fue contar la verdad la cual
en ningún momento fue corroborada. Lo normal en una
investigación es verificar la veracidad de los
testimonios y mi declaración fue tomada únicamente como
un requisito más para alegar que no me fueron violados
mis derechos.
Para el momento que ocurre la muerte del Dr. Anderson yo
me encontraba fuera del CICPC (jubilado) y mis
actividades en su mayoría estaban relacionadas a mis
hijos desde las seis de la mañana que salíamos para
llevarlos al colegio hasta las ocho de la noche que
regresábamos a la casa de clases de karate, pero al
Ministerio Publico no le interesaba conocer la verdad.
Gabriela Perozo: El testigo Peñuela
afirmó que debía asegurarse de que Otoniel Guevara no
saliera de prisión, que ese testimonio, ahora
presuntamente falso, era la única prueba en su contra.
Rolando Guevara: En nuestra contra
nunca existió prueba que nos relacionará con el hecho,
todo fue absolutamente fabricado, el Ministerio Publico
creyó que con actas que señalaran llamadas anónimas, un
cruce de llamadas entre hermanos, primos y socios, que
jamás además determinaron que se conversaba en esas
llamadas y un croquis supuestamente encontrado en las
instalaciones de la oficina, ya tenían un caso.
Gabriela Perozo: Pueden recordarnos
cómo fueron aprendidos, la forma en la que fueron
hallados en el interior del país y las presuntas
violaciones en ese proceso
Rolando Guevara: El martes 23 de
noviembre de 2004, aproximadamente a la 1:20 horas de la
tarde saliendo de casa de mis padres, la vía por donde
transitaba estaba bloqueada por unas cinco camionetas de
la DISIP y un grupo aproximado de 14 funcionarios
policiales apuntándome con armas de fuego procedieron a
obligarme a bajar de mi vehículo bajo amenaza de muerte
lo cual hice y estando en el suelo me ataron las muñecas
y taparon la cabeza con una chaqueta negra, me
introdujeron en uno de sus vehículos y luego de dar
vueltas y esperar como 3 horas me ingresan al helicoide
donde proceden a torturarme y preguntarme por Johan Peña
y Pedro Lander, luego que les dije que los conocí, ya
que ambos fueron funcionarios de DISIP y que
eventualmente coincidimos a la hora de almuerzo en un
restaurante ubicado cerca de mi oficina cesaron las
torturas y desde ese momento me mantuvieron dentro de
una camioneta por dos días y llevado a un motel donde
permanecí como 5 horas y sacado en otro vehículo con
otra tripulación y abandonado en el interior de una casa
en una zona rural donde luego llegaron otras personas
junto a mi hermano Otoniel y después de dejarnos a ambos
procedí a desatarme y a hacer lo propio con mi hermano,
salimos y transcurridos como
20 minutos hizo acto de presencia un convoy de la
Guardia Nacional con testigos incorporados quienes nos
preguntaron quienes éramos y al explicarle lo ocurrido
el jefe del GAES del CORE 2, nos manifestó haber
recibido una llamada anónima donde le decían que unos
sujetos se encontraban por esa zona (el Pao-Dos bocas,
estado Carabobo) con dos personas secuestradas lo que
motivó su presencia en el
sitio.
Lo extraño es que estábamos a casi una hora del comando
de la guardia y ellos llegaron casi en 20 minutos
después que nos liberaron con todo y testigos. Tanto a
los testigos como a nosotros nos fue tomada declaración
y nos mantuvieron allí bajo engaño hasta la mañana
siguiente, que llegó un helicóptero de la Guardia con el
fiscal Yoraco Bauza y nos trasladaron al Helicoide en un
procedimiento turbio, en compañía de los Generales Motta
Dominguez y Fernández Perdomo. Una vez en DISIP nos
pasan a Control de Aprehendidos y un funcionario nos
llevo a los calabozos sin ser impuestos de nuestros
derechos ni de los hechos que se nos imputaban.
El día viernes 26 de noviembre, al presentarnos ante el
juez Maikel Moreno le entregan las actas levantadas por
la Guardia Nacional donde decía que Los Guevara habíamos
sido rescatados de unos secuestradores y el juez anuló
las actas alegando “subsanar el error” de los Guardias
Nacionales y procediendo a imputarnos entre otras cosas
por ser detenidos en flagrancia por el homicidio del
doctor Danilo Anderson.
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