Afirmó Beatriz Navarro, esposa de Efraín José Figueroa, trabajador metropolitano detenido

“Mi esposo no es un cabillero”

Beatriz Navarro, esposa de Efraín José Figueroa, uno de los 11 trabajadores de la Alcaldía Metropolitana que fue enviado a La Planta por decisión del juez 50 de control, Germán Camero, rechazó los calificativos de “cabilleros y delincuentes” como pretenden llamarlos los que integrantes del Partido Comunista de Venezuela.

“Mi esposo no es un delincuente. Es un trabajador, que ha sido privado de su libertad de manera injusta, por reclamar nuestros derechos laborales. No somos pitiyanquis sino personas humildes, que vivimos en Catia y salimos todos los días a trabajar por el pan de nuestros hijos”, dijo.

Efraín José Figueroa tiene 3 años laborando en la Alcaldía, en la gestión del ex alcalde Juan Barreto cumplió su función como conductor del Secretario de Finanzas y posteriormente del Director de Recursos Humanos. Actualmente se desempeña como funcionario del Servicio Metropolitano de Administración Tributario, Sermat.

“Le hago un llamado al presidente Chávez y a la Fiscal General de la República para que rectifiquen la decisión en contra de los 11 trabajadores de la Alcaldía Metropolitana, que fueron enviados al retén de La Planta. Ellos no estaban lanzando piedras, no tenían armas, sólo marchaban para llevar un documento al Tribunal Supremo de Justicia, pero la policía los atacó antes de llegar al lugar y no me parece que sean castigados con una privativa de libertad y menos enviados a La Planta, cuando está en riesgo nuestra estabilidad laboral”, afirmó.

Para la esposa de  Efraín José Figueroa, esta situación afecta psicológicamente a su esposo, quien en 39 años de vida, nunca ha estado preso, ni retenido en una jefatura civil por redadas o alborotos. “Es primera vez que estamos pasando por algo así. Tenemos dos hijos (12 y 15 años) ,están muy mal al saber que su padre se encuentra tras las rejas.Quieren ir, pero Efraín no quiere que lo vean en una cárcel cuando no ha hecho nada malo”.

Destaca la esposa que ella también pudo haber estado presente en la manifestación para defender el sustento de sus hijos, pero como está recién operada de la nariz no acudió a su oficina.  “Soy trabajadora de la Alcaldía, al igual que mi esposo, puedo quedar en la calle en cualquier momento por la nueva Ley de Régimen Municipal a Dos Niveles que reduce, aún más, el presupuesto de la Alcaldía. Yo tengo 8 años en una de las jefaturas civiles y gano salario mínimo. No quiero imaginarme que significaría si le dictan sentencia a mi esposo, cuando es inocente, cómo mantendremos a nuestra familia. Tengo una reservita, pero no durará mucho”, señaló Navarro.

Por último, reiteró que no es posible que a los ciudadanos les violen sus derechos constitucionales.Está convencida que  ya no hay libertad de expresión y piensa que desde el gobierno se pretende que los venezolanos se escondan y no defiendan sus valores y principios.

“Uno no va a poder ni hablar. No hay  libertad. No salió a pelear por nada político, sino por nuestros derechos laborales”, puntualizó Navarro.

“Presidente haga justicia, mi hijo no es un delincuente”

Con la foto de su hijo en las manos, Carmen Viña reflejaba una gran tristeza en sus ojos. Atraviesa por una difícil situación al ver que uno de sus hijos, Efraín José Figueroa, ha sido privado de su libertad y se encuentra recluido en el retén de La Planta por protestar por su derecho al trabajo.

“Cuando pude visitarlo me dijo que me tranquilizara, que tuviera fe en Dios porque ellos no habían hecho nada malo. Estoy bastante dolida y desesperada, me duele verlo en esa situación, jamás en mi vida pensé que uno de mis hijos  pasaría por algo así, nunca tuvieron ni una multa, ni antecedentes penales, ahora está preso como un delincuente”, destacó Viña.

Mencionó, además, que uno de sus nietos no para de llorar. Está muy destrozado y pide ver a su padre  libre. El próximo 17 de septiembre cumple 13 años y lo pasará sin él. “Lo más triste es que no lo puedo llevar a ese lugar, es deprimente para entrar y no me gustaría que vea a su papá en esas condiciones, cuando siempre ha tenido una conducta intachable. Es excelente padre, trabajador e hijo”.

Carmen Viña le envió un mensaje al Presidente de la República. “Presidente Chávez, por favor haga justicia, mi hijo no es un delincuente. Deje en libertad a estos 11 trabajadores de la Alcaldía Metropolitana, nadie se merece estar tras las rejas por reclamar el derecho a trabajo, a recibir su salario para darle educación salud y alimentación a sus hijos. No lo consiguieron con nada porque no son delincuentes, son padres que tienen la esperanza de salir adelante junto a su familia”, finalizó