Caracas, Febrero 25 de 2010
Juez María
Lourdes Afiuni:
|
“Soy una presa
política de Chávez”
|
LALINE LUNA
La juez informó que un fiscal y un funcionario de la Disip le
indicaron de manera muy tajante que purgaría lo que le estaba
estipulado de pena al empresario Eligio Cedeño, vale destacar
que hasta la fecha él estaría esperando una condena
En una celda de 4 de largo por 2 de ancho y con una condena de
35 años de presidio impuesta por
el jefe de
Estado en cadena nacional, la juez 31° de Control del Área
Metropolitana de Caracas, María Lourdes Afiuni Mora, no pierde
las esperanzas de demostrar que no cometió los delitos previstos
en la Ley contra la Corrupción y el Código Penal de los cuales
la acusa el Ministerio Público.
Desde su centro de reclusión en el
Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), donde
sólo ha visto el sol las dos veces que ha sido trasladada a
tribunales, Afiuni dice que la justicia venezolana está de
rodillas, “para ser juez o fiscal no se puede ser cobarde”.
A través de un contacto logrado por su abogado, Juan Garantón,
la juez relata lo que ocurrió el día de su detención por haber
otorgado el 10 de diciembre una medida cautelar sustitutiva al
empresario Eligio Cedeño.
Días después de su detención la juez 50º de Control, Leydis
Azuaje, negó otorgarle una medida sustitutiva de la privativa de
libertad la cual fue solicitada por sus abogados defensores,
decisión que benefició el pasado 13 de diciembre a los
alguaciles judiciales detenidos por la misma causa.
¿Razón jurídica para otorgar la cautelar sustitutiva al
empresario Eligio Cedeño?
–Dicté una decisión que estaba dentro de mis funciones, era
necesario tomar ese decisión por la falta de interés del
Ministerio Público de realizar la audiencia preliminar y el
retardo procesal que padecía el señor Cedeño, era el único
expediente con retardo procesal que tenía mi tribunal. Nunca he
tenido trato especial con ningún caso y eso fue lo que ocurrió
en el caso Cedeño.
¿Es cierto que los fiscales del Ministerio Público le habían
anticipado por medio de una comunicación escrita que no
asistirían al acto el 10 de diciembre?
–Es totalmente falso. La primera audiencia estaba fijada para el
8 de diciembre, ese día sí me avisaron que no asistirían y la
dejamos para el 10 de diciembre, ese día esperamos en la sala
más de dos horas y media a los fiscales y no se presentaron en
el tribunal, pero luego me enteré que habían llegado temprano al
Palacio de Justicia.
Los fiscales a
diez minutos para las 12:00 del mediodía se presentaron
en el tribunal asegurando que no habían asistido temprano porque
estuvieron en una audiencia con el caso de los banqueros,
situación que constaté y fue falso porque esa audiencia la
tuvieron el 8 de diciembre.
Representantes de la Procuraduría estuvieron presentes y no
tuvieron objeción sólo me pidieron una copia del acta.
¿Voceros oficiales aseguran que Cedeño le pagó una alta suma de
dinero?
–Mi pregunta es ¿Dónde está ese dinero? realizaron allanamientos
en mi casa se llevaron mi tesis de grado y una libreta del
banco Banesco. En mis cuentas no han conseguido nada.
Los responsables de mi encierro se han encargado de tejer un
sinfín de historias falsas, como cobros de dinero, fugas de
ciencia ficción, relaciones sentimentales, porque es ingenuo
pensar que haya sido por simple convicción otorgar una medida
cautelar respetando el artículo 1 del Código Orgánico Procesal
Penal.
Afiuni bromeó asegurando que “la maleta de Antonini es una
propina comparado con lo que dicen que me pagó Cedeño”.
¿Cómo fue que la Disip allanó el Palacio Judicial sólo 15
minutos después de haber dictado la decisión, y sabiendo lo que
había ocurrido por qué no detuvieron al acusado?
–Fue impresionante porque luego de imprimir las cuatro boletas
de excarcelación allanaron el Palacio, y no me dio tiempo de
imprimir la orden de prohibición de salida del país que sería
dirigida a la dirección de Migración y
Zona
Fronteriza del Ministerio de Interior y Justicia. Al principio
me detuvieron a mi sola, pero luego los mismos fiscales
encargados de la causa con un allanamiento sin orden en un piso
donde reposan 52 tribunales competentes para acordarla dejaron
encerrados a todo el personal que allí estaba.
Minutos después detuvieron a los tres funcionarios de la Disip
que trasladaron a Cedeño al Tribunal. A los dos alguaciles los
liberaron pero están trabajando sin cobrar sueldo y no les han
cancelado ni los aguinaldos.
El inspector levantó un acta asegurando que sí habían boletas de
excarcelación, pero misteriosamente esas actas desaparecieron.
¿Quién la mantiene tras las rejas, el presidente
Hugo Chávez o la justicia venezolana?
–Me considero una presa política porque en mi expediente no
existe nada. Además en cadena nacional mandó a que me dieran la
pena máxima y hasta dijo que era merecedora de un fusilamiento.
Un fiscal y un funcionario de la Disip me dijeron que estoy
pagando los años de cárcel que le faltaban a Eligio Cedeño.
¿Teme por su vida recluida en el INOF, teniendo en cuenta que
hay internas que usted procesó?
Sí temo por mi vida, y es una irresponsabilidad que el
Ministerio Público declare que aquí no corro peligro. Pero debo
resaltar que los funcionarios de la Disip y las custodias del
centro penitenciario me han tratado muy bien, cuando me
trasladaron la primera vez al Palacio la
Guardia Nacional no me iba a esposar pero la presidenta
del Circuito Judicial ordenó que lo hicieran y con las manos
hacia atrás. De hecho hubo intenciones de dejarme en los
calabozos de la Disip, pero la juez 50º de Control, Leydis
Azuaje, me dijo lo lamento mucho pero te vas para el INOF, es
una orden de la presidenta del Circuito (Judicial).
No puedo negar que llegué muy asustada a este sitio porque
habían 24 internas que había procesado de las cuales sólo quedan
13 y tienen delitos fuertes como homicidio, secuestro e
infanticidio.
El primer día que llegué dormí casi 24 horas porque tuve casi
cinco días sin descansar.
¿Qué opina de la situación actual del Poder Judicial?
–Está de rodilla, y para ser juez o fiscal no se puede ser
cobarde. Tarde o temprano mi caso servirá de ejemplo, cuando
otorgué la medida cautelar consideré que estaba entregando una
llave al Poder Judicial para que se independizara; pero esa
llave la utilizaron para meterme presa. Son muchas cosas las que
estoy sacrificando y lo que más lamento es el sufrimiento de mi
familia, pero no me arrepiento de haber tomado esa decisión
porque estaba cumpliendo con mis funciones. ¿Cómo un juez, un
fiscal, un funcionario judicial pueden andar tranquilo a
sabiendas que estas personas están siendo privadas de libertad
separadas de sus seres queridos, poniendo en peligro sus vidas,
sin tener ni un solo elemento de convicción? |
|