Días
difíciles los que rodearon el 11 de abril de 2002.
Hermanos en bandos contrarios defendiendo sus
ideales a través de la violencia. Unos exigían la salida
del Presidente de la República,
Hugo Chávez, mientras que otros defendían su
permanencia. El resultado fatal.
El centro de Caracas fue el núcleo del caos. Una
marcha convocada por sectores
opositores al Gobierno Nacional recorrió gran
parte de la ciudad, la meta:
el Palacio de Miraflores. Los que
encabezaban esta multitud llegaron muy cerca,
arribaron al puente Nueva República, lateral al
despacho presidencial y fueron dispersados por
un piquete de la Guardia Nacional. Afectos al
oficialismo acompañaban a los funcionarios y
algunos de ellos accionaron armas de fuego sin
ser reprimidos. En ese momento los marchistas
fueron alejados con bombas lacrimógenas y
perdigones.
La marcha retrocedió. Los alrededores
del silencio, la Plaza Olaery y el
Calvario estaban repletos. Un grupo
insistió en llegar a la meta, cerca de
las dos y treinta de la tarde subieron
por la calle del liceo Fermín Toro, la
avenida sur 8, lateral al Palacio de
Miraflores.
La Guardia Nacional se
encontraba en medio de dos
bandos, los oficialistas que
estaban en la avenida Urdaneta,
frente y alrededor del despacho
presidencial y los manifestantes,
entre las esquinas Aserradero y
Marcos Parra. No existen
evidencias de que
civiles de lado y lado
dispararan en este lugar, sin
embargo, la Guardia Nacional si
lo hizo.
Tres personas murieron
en esta calle, sus
crímenes impunes y
algunas personas por
milímetros no perdieron
la vida.
Paralelamente
manifestantes y
oficialistas
llegaron a la
avenida Baralt
desde la Plaza
Oleary. Para ese
momento la
oposición subió
hacia las
esquinas la
Gorda y Pedrera.
Desde puente
Llaguno los
afectos al
gobierno bajaron
hasta las
esquinas de
Piñango y Muñoz.
Por su
parte,
la
Policía
Metropolitana
(PM) se
colocó
en el
medio
mientras
que
ambas
concentraciones
se
desplazaban
de sur a
norte y
de norte
a sur.
Desde
las dos
hasta
las
cuatro y
treinta
de la
tarde
cayeron
víctimas
es esta
zona.
En total doce personas fallecieron el 11 de abril de 2002 en la avenida Baralt. En el lugar civiles y funcionarios dispararon en todas direcciones. En la avenida Urdaneta también murieron tres personas. Se contabilizaron 18 muertes en el centro de Caracas, también conocida como la zona de conflicto.
Un número indeterminado de personas resultaron heridas de bala. Se conoce que de todos los casos sólo tres homicidios han sido sometidos a un juicio. A seis años estas muertes y lesiones están impunes. Seis años de investigaciones, seis años de preguntas sin respuesta, seis años y nadie sabe quién mató a quién y quién hirió a quién. Además, el Ministerio Público (MP) acusó a cuatro Guardias Nacionales. Hace un año y ni siquiera se ha fijadofecha para que este juicio se inicie.
Este es el estatus del caso 11 de abril de 2002, una fecha imborrable, histórica ,un capitulo de la historia contemporánea de Venezuela que no se ha cerrado, como no han sanado las heridas devíctimas, familiares y en definitiva de los venezolanos.